lunes, 31 de agosto de 2009

DESENRROLLARNOS PARA SER PALABRA EN LIBERTAD


En el pasaje del evangelio de este día, Lucas nos informa de una escapada, entre misión y misión,que Jesús hizo a su pueblo. "Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura.Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor.» Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: -«Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»


Mientras el cura proclamaba la Palabra durante la celebración, me llegaba con mucha fuerza la imagen de un Jesús puesto en pie, afirmado, con autoridad, desenrrolando el "rollo" de la Ley. Me llegaba con mucha fuerza la acción de Jesús, esa de des-enrrollar. Al levantarme, también yo, para hacer las peticiones, sentí la necesidad de compartir con la gente que estaba en la celebración, lo que momentos antes había recibido como gracia, como iluminación para el día.

Les dije algo así como que much@s de nosotr@s tenemos en casa la Biblia: en la estantería (conjugando estética y estática), sobre la mesilla de noche (es decir, dormida), en un lugar de la capilla (como Dios manda) en el caso de las hermanas, en fin... Pero eso sirve de poco, sirve de nada.
La Biblia, como la Torá (el Libro de la Ley) es para abrirla, para desenrrollarla y permitir que sus Palabras provoquen nuestras palabras, las formen y las informen. La Palabra es para que despierte en nosotr@s conversación, diálogo, intimidades... ¡con Él, la Palabra!

Dios tiene un palabra para nosotr@s , para mí. Como Jesús, también cada una y cada uno d enosotr@s puede descubrir su misión y adherirse al Proyecto del Padre en el encuentro con la Palabra. A Jesús le vino de maravilla encontrase con Isaías.
Cuando me encuentro con una Biblia muy manoseada, con evidentes señales de haber sido frecuentemente utilizada, me atrapa un sentimiento de admiración, de veneración. Siempre me he resistido mucho a esas Biblias de páginas impecables, sin arrugas, con un olor a nueva, a cerrada, a ignorada, sin anotaciones a mano, sin subrayados.

Dejarnos de rollos y encontranos frente a la Biblia abierta, de cara con un Dios "emplabrado". Una Palabra que, paradójicamente, nos silencia y nos hace hablar escuchar y de otra manera. Una Palabra que nos urge a comunicarnos desde otras claves, sin tantos remilgueos. Una Palabra que nos invita a contagiar, una veces, silencios, otras a ser como un eco de esa Palabra siempre oportuna pero a veces en momentos, quizáinoportunos.
Menos rollo, decimos coloquialmente cuando alguien quiere tomarnos el pelo. Menos rollo, menos palabrería en su Nombre, y más des-enrrollo: ¡Jesús se ha puesto en pié! Cálate y escucha!

miércoles, 26 de agosto de 2009

MASCARILLAS CONTRA LA INJUSTICIA



MASCARILLAS EN LA IGLESIA ¿CONTRA QUÉ?
Negrita

Nunca he estado tan al acecho de los cuántos y los cómos de mis estornudos y mis toses. De la misma manera, debo reconocer que pocas veces me he lavado tanto las manos como ahora y, lo que es peor, nunca me he resistido tanto a dar y a recibir besos. “¡Hija, qué antipática te estás volviendo”, fue la recriminación que le hizo una amiga a otra que al ser saludada se quedó a medio centímetro de su cara, sin devolverle el beso. “No es eso, mujer, es que más vale prevenir…”, le contestó la reticente. Hubo miradas de innegable recelo entre ambas…
¿Alarma social? El caso es que la gente está más mosqueada que un pavo en nochebuena. Y no es para menos. En todos los informativos, en las páginas de la prensa, a través de las ondas de la radio, en cualquier rincón del ciber espacio… un día sí, otro también y el del medio, se constata que a nadie deja indiferente la famosa gripe A, a la que también podemos referirnos utilizando su nombre científico que, por cierto, tanto me recuerda a aquellas enrevesadas fórmulas, un combinado incomible de letras y números, que constituían un verdadero martirio en la clase de física y química, el virus H1N1 (AVISO: Se recomienda copiar mil veces y repetir dos mil antes de utilizar el nombrecito, hasta estar seguros de decirlo correctamente, no sea que confunda número por letra, cambie el orden de los unos o las otras y esté creando, sin comerlo ni beberlo, un virus “pariente cercano” del primero, añadiendo psicosis a psicosis)
El sobresalto ha aterrizado también en los templos, los lugares donde concurrimos la gente que decimos formar la Comunidad de Jesús… Sin ir más lejos, hace sólo unos días, la gente no salía de su asombro cuando el cura, —al que el día anterior un señor al recibir la comunión le había “chupado el dedo entero” — salió con aquello de que a nadie se le ocurriera “poner la boca” para comerse a Jesús. Quizá olvidó prevenirnos también sobre el peligro de un posible contagio a través del beso-abrazo de la paz. A estas alturas, ignoramos si más pronto que tarde, tendremos que salir a toda pastilla a comprar catorce mascarillas para las catorce hermanas que somos, y alguna que otra de repuesto…
Lo cierto y verdad es que la cosa es, cuando menos, preocupante. De tal manera lo es que, cuando alguien estornuda o tose repetidamente durante la celebración, difícilmente se libra de un montón de miradas inquisitorias y desconfiadas. Son miradas que escaman mucho a quien las recibe porque hacen sentir una culpabilidad comparable a un delito. ¡Cómo si nunca antes hubiera estornudado!
De todas maneras, y aunque comparto preocupación e incertidumbre por lo que está pasando y lo que pueda pasar con el famoso virus H1N1, con sus viajes siderales y sus imprevisibles mutaciones, siempre es posible y está al alcance de tod@s hacer una lectura más llana y hasta simpática de los sucesos. Por de pronto, para mucha gente que no se atrevía a comulgar en la mano, y que deseaba hacerlo, ya se encontró con la oportunidad. Por otra parte, el hecho mismo de acercarnos a la comunión sin necesidad de que el sacerdote te meta la forma en la boca o la coloque con sus manos (creemos que bien lavadas, por supuesto…) en las tuyas, sino que seas tú misma la que puedas cogerla y sumergirla en el cáliz, le da un sentido de novedad a la celebración de por sí tan rutinaria, tan “como siempre”.
Refiriéndome a lo mismo, pero colocada en un ángulo distinto y dejando claro que no es una ocurrencia al hilo de lo que escribo, estoy convencida de que esta situación de incertidumbre y desasosiego generalizados, necesariamente, debe estar siendo bastante rentable para alguien o para algo. En un mundo globalizado, donde el mercado es a un tiempo el dios y el altar donde se sacrifica la vida y el futuro de tantos pobres, donde la rentabilidad está por encima de la vida humana, esto no puede ser casual. Son ya muchos los antecedentes históricos que tenemos para sostener lo que digo. Convertir a los seres humanos en mercancía, en ratas de laboratorio, en marionetas y en tantas otras cosas, ha sido tarea del propio ser humano desde el momento mismo de su aparición en la tierra. A estas alturas de la vida ¿todavía nos queda un lugar para la duda? ¿Nos parece extraño, exagerado o disparatado afirmar estas evidentes evidencias? ¿Es acaso una afirmación arbitraria?.
Traficar, comerciar con la vida humana no es cosa de ahora. La misma Escritura está plagada de denuncias feroces por parte de los profetas (es decir, de Dios) hacia quienes se beneficiaban torticeramente de los pobres y los desvalidos. Oseas, Ezequiel, Daniel, Jeremías están ahí para dar fe de ello.
Desde que el mundo es mundo (y ya hace muchos siglos de esto) el ser humano que somos se ha sentido muy atrapado por la tentación de someter al otro y a la otra, de poner a los demás al servicio de los propios intereses, de utilizarlo para sus fines partidistas, ideológicos, religiosos, sexistas, culturales, raciales…
Si ir más lejos, hoy se habla —gracias a Dios sin ningún tipo de miramiento, sin complejos, temor o miedo a la represión— de cómo el aborto es una fuente de pingües ingresos para ciertos personajes y ciertas organizaciones, de cómo hay gente que se forra de billetes a costa de hacer creer al respetable que matar a un ser humano está totalmente justificado si se realiza con fines terapéuticos o también para concederle a la ciencia la posibilidad de agigantar sus pasos tantas veces hacia ninguna parte ¿Matar a uno para salvar otro cuando ni la vida de una ni de la otra importan nada tanto a los legisladores como a quienes obligan a que cumplamos esas mismas leyes?… Esto sí, esto sí es un virus fatalmente letal al que todavía pocos combaten.
Eso, por no hablar de la cuestión que subyace en ciertos casos de eutanasia, de las complejas redes de prostitución que incluyen no sólo a mujeres, sino también a niñas y niños y en la que están involucrados los mismos que aparentemente dicen que están ahí para acabar con ellas; eso, por no hablar de la corrupción política que, por cierto, casi siempre sale gratis, de la vulneración de los derechos humanos más elementales, de la pobreza y la discriminación que generan las dictaduras y los regímenes totalitarios… ¿Dónde encontrar mascarillas para no dejarse contagiar, para no contribuir a la expansión de esta pandemia que no conoce fronteras, que dura ya siglos y que no tiene visos de “palmarlas”?
¿De qué virus hablamos? ¿Qué es lo que de verdad nos hurta vida, nos roba esperanza y nos instala en el corazón el miedo a vivir y a afrontar situaciones como estas?
Injusticias, codicia, explotación, opresión, exclusión, hambre, desempleo… situaciones que esclavizan a la humanidad mientras muchos de nosotros en una Iglesia que de momento no ha determinado con carácter de precepto usar mascarilla, nos dedicamos a “recitar oraciones, comer con regularidad, rodearnos de gente “agradable” y desempeñar trabajos envidiables…” ¿Habrá suficientes mascarillas para evitar tan graves contagios y frenar una pandemia tan arraigada?


lunes, 6 de julio de 2009

CUANDO LA VIDA SE ESCAPA A CHORROS


Lectura de la Buena Noticia de Jesucritos, Hijo de Dios, según san Mateo 9, 18-26


En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: -«Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.» Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría. Jesús se volvió y, al verla, le dijo: -«¡Animo, hija! Tu fe te ha curado.» Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: -«¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.» Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.
COMENTARIO
Hace sólo dos domingos, el pasaje que nos proponía la liturgia era el mismo que hoy leemos: el relato de la mujer con hemorragías y el volver a vivir de la hija de Jairo. Es verdad que entonces fue Marcos quien nos ragalaba su relato; hoy lo hace Mateo. Los matices son importantes en uno y en otro, pero no es tiempo ni lugar de analizarlos.
Cuando anoche me asomé al texto del evangelio, me pregunté extrañada: Pero, ¿qué hacen aquí estas dos mujeres otra vez?. ¿Qué novedad pueden traerme a la vida de este lunes que empieza marcado por esa sombra implacable de la rutina que planea sobre nuestra existencia y trata de ensombrecerla?. Y es que, cuando me pongo a leer el texto, tengo que vencer la tentación de adelantarme a la lectura, por aquello de saber de antemano el final, en qué va auqedra la cosa. eso hace que deje de prestar atención al texto, precisamente por sabido, por aprendido, por exprimido...
Me ha hecho mucho bien recordar las palabras de J.M. Martín Velasco: "La Palabra está en las páginas de la Biblia como dormida, esperando a que el/la lector@ la despierte y le dé vida"
Estas mujeres que aparecen gratuitamente en mi lunes, me dan la posibilidad de acercarme al texto desde otras claves, de leer en su relato creyente mi propia situación personal (sigo después...)

sábado, 4 de julio de 2009

ME DESATASTE EL SAYAL Y ME HAS VESTIDO DE FIESTA


De la Buena Noticia de Jesucristo Hijo de Dios, según san Mateo 9,14-17


En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan."


COMENTARIO


miércoles, 1 de julio de 2009

TARJETA ROJA PARA EL INFRACTOR


De la Buiena Noticia de Jesucristo Hijo de Dios según san Mateo 8,28-34


En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?" Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: "Si nos echas, mándanos a la piara." Jesús les dijo: "Id." Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país


COMENTARIO


El verano nos vuelve a todos más dispers@s. Nos sentimos como más solicitad@s, atrpad@s en un sin fin de ofertas de una felicidad de bisutería, tan efímera como tramposa Apenas llega, se esfuma si dejar otro rastro que el vacío, el hastío, la decepción.
Ocurre diferente: en inviernos nos volvemos más íntimos, más recogidos 8incluso interiormente).
pero este tiempo de buen tiempo, de noches estrelladas, de ambientes y movidas nos invita a la dispersión, a vivir fuera dmailto:denosotr@s mism@s. Con el verano llegan las fiestas, el ocio, las vacaciones... Personas con un rostro nuevo aparecen en las calles de nuestros pueblos. Los llamamos, sin ningún tipo de xenofobia, "los forasteros".
Todo en verano se trastoca y nos trastoca.

Vivir ausentes de mailto:denosotr@s mism@s como que tiene sus riesgos ¿Por qué? Porque el vacio interior que dejamos al extrovertirnos, irremediablemente lo llenamos de otras realidades, otras fantasías que no siempre favorecen nuestra armonía, ese sentirnos a gusto en nuestro porpio pellejo, reconciliad@s. La factura la paga nuestra identidad. En muchos momentos no sabemos del todo bien quién somos ni qué hacemos ni hacia dónde dirigir nuestros pasos cansados . Nos experimentamos como más fragmentad@s, mas rot@s, más dividid@s interiormente. Cedemos terreno y las personas, los acontecimientos se nos cuelan dentro y viven por nosotr@s. Les concedemos poder y nos dominan ¡Esto es un atraco!.

Y Jesús y su Palabra quedan ahí, arrinconados en algún lugar de la memoria, del corazón, tal vez. Están sólo como un recuerdo maravillosamente vago, confuso, casi difuminado que de vez en cuando, según las circunstancias, emerge, pero que con una habilidad pasmosa volvemos a "tapar" sutilmente.

Todo esto genera en nosotr@s desazón, ambigüedad. El mal y el bien luchan dentro de mailto:nosotr@s%20y%20es%20Esharto complejo distinguirlos, discernirlosporque entre ellos se cambian el disfraz y los papeles y logran despistarnos, confundrnos aturrullarnos. Lo que es bueno nos parece que no lo es tanto y lo malo nos parece estupendo.

Los dos endemoniados del pasaje evangélico de este día están ahí como referencia de lo que significa vivir des-personalizad@s (el guión es intencionado), des-humanizad@s, rot@s. El cementerio, los cerdos (animal impuro), lo inoportuno que aparece Jesús, el mal campando a sus anchas... todo habla de caos, de desorden, de des-armonía.

Jesús, que se ha atrevido a cruzar a la otra orilla, a la orilla "pagana", (él siempre es un pro-vocador), se encuentra de frente con el mal que oprime, que roba vida, esperanza, motivación. Los en-demoniados viven pero no SE viven.

La Palabra nos viene a decir que el mal, el pecado y todo lo que hace desdichada y oscura nuestra existencia, no tiene sitio dentro de nosotr@s, por eso lo expulsa fuera, a lo inmundo, a lo sucio, simbolizado en los pobres "guarros".

Su Palabra nos pone en situación de vivir, de optar por la vida. Todo lo que no es humano, no es querido por el Abbá.

Ojalá dejemos, permitamos, consistamos que Jesús cruce hoy, ahora, a esta orilla pagana de nuestro corazón, un corazón que necesita ser evangelizado, humanizado.

martes, 9 de junio de 2009

NO TODO EL QUE CREE VER VE


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios según san Mateo 5, 13-18


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»


COMENTARIO


Había una vez un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Manuel, el ciego del pueblo. Y le dice: ¿Manuel, que hace un ciego como tú con una lámpara en la mano? Pero si tú no ves...
El ciego le respondió: Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...
Como la sal y como la luz, de esta manera tan sencillo nos dice Jesús que debe ser nuestra manera de estar y de vivir en el mundo. La sal y la luz, como expresa también una mujer creyente, son elementos de la vida cotidiana que no están llamados a encerrarse, a protegerse o aislarse. La luz se gasta al encenderla, pero, como el ciego del cuentecillo, muchos ven gracias a ella. Y el sitio de la sal no es precisamente el salero, sino mezclada y desaparecida entre alimentos.
Yo creo que el problema está en que, en muchos momentos de nuestra vida, por cuenta propia o incluso utilizando egoístamente los dones que Dios nos da, tratamos de deslumbrar a los demás cuando lo que Jesús nos pide es simplemente alumbrar. Y, claro, al intentar des-lumbrar, aparecer como gente brillante, como si no hubiera más dios que nosotros mismos, lo que hacemos es cegar, confundir, obligar a la gente a cerrar los ojos ante nuestra mediocridad y nuestra incoherencia que es la oscuridad que nos delata.Que el Señor nos ayude a vivir la eucaristía de este nuevo día como un encuentro luminoso con Él, para que también nuestros encuentros con la gente a lo largo del día, sean referencia de la luz que nos visita gratuitamente en la escucha de la Palabra del Señor

lunes, 8 de junio de 2009

¿BIENAVENTURANZAS? YES, WE CAN.


De la buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Mateo 5, 1-12


Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos , porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.


COMENTARIO


Cuando nos situamos antes las bienaventuranzas que Jesús propone a sus discípulos y discípulas, a nosotros, como estilo de vida, como una manera de ser y de estar en el mundo, podemos pensar que, o bien Jesús no sabe lo que dice y se cree que todo el mundo es como él, o bien, que somos nosotros los que no sabemos con qué oídos dios escuchar ni qué hacer con esta Palabra tan inquietante.
Aunque, sí lo sabemos y eso mismo es lo que hacemos: limitarnos a escuchar y a pensar que sí, que está muy bien, que sería estupendo que fuéramos capaces de intentar un estilo de vivir acorde con el mensaje de Jesús, pero que la realidad nos supera y que nuestra fe no da tanto de sí como para aceptar que Jesús nos está “echando la buenaventura” con palabras extrañas, o, lo que es lo mismo, que es bastante infumable eso de creerse que la bienaventuranza de llorar, sufrir sentirse perseguid@, trabajar por la paz, llenar de mansedumbre el corazón y verterlo ad-extra, transformado en misericordia, procura, dicha, paz, confianza…
Jesús se atreve a proponérnosla precisamente porque no hay otra manera de entrar a formar parte de esta realidad que él llama Reino de Dios. Y se atreve, aún sabiendo que es una propuesta provocadora, arriesgada, que no va a tener “gancho” más que un@s cuant@s profetas, aventureros.
En el fondo Jesús sabe y entiende que nos cueste vivir en la atmósfera de la interperie. Cualquier situación, por liviana que sea, nos desestabiliza, nos hace tambalear, cuando no huir. Humanamente necesitamos desembarazarnos de esa sensación agobiante de miedo y desconfianza tan inherente a nosotr@s mism@s, a nuestra condición. Desde que nacemos hasta que morimos, nuestra vida está circundada y protegida por un sistema de seguridad pensado para hacernos dormitar en los siempre inseguros brazos de la tranquilidad, y no para inquietarnos, como hace Jesús casi siempre cuando habla.
Seguro de vida, médico, de coche, de piso… Cobertura, amparo, resguardo…Lo nuestro es y será siempre asegurarnos la tranquilidad del momento presente. Silenciar los avisos que nos suben del corazón y que nos Para ello, el dinero, la situaciones de bienestar, el poder, el consumo enfermizo, el lujo, los viajes y cosas parecidas, van como amortiguando el sentimiento de impotencia que se nos hace insufrible cuando algo se “mueve de su sitio” en la vida diaria.
Jesús no es ningún iluso, ni un ingenuo. No quiere que lo seamos nosotr@s tampoco. Las cosas claras desde el comienzo, que siempre es lo mejor.
Bienaventurad@s para comunicar dicha en medio de las lágrimas, de la desolación; bienaventurd@s para arrimar el hombro y lo demás junto a l@s constructores de la, l@s hacedores de justicia… En una palabra: mojarse, implicarse, dejarnos coger por la confianza que siempre da Jesús, aún en medio de los malos ratos.
Vivir como Él, colgados de la mano del Padre que en medio de nuestros desalientos, y también de nuestro pecado, nos consuela para que entre nosotros nos consolemos, nos alentemos, nos ayudemos a creer que la Palabra de Jesús es posible. Su vida, la de Jesús, es fiel testimonio de ello. Con Él también nosotros podemos. ¡Yes, we can!

domingo, 7 de junio de 2009

UNA INMERSIÓN EN EL AGUA TURBIA DE LA "DEMOCRACIA"


Pepe Moreno, ha enviado esta reflexión, sin duda, bien fundamentada, por si Pedro Zerolo, se digna "sumergirse" (bautizarse) en las páginas sencillas de este blog.

Ahí va.



Soy José Moreno Guerra. DNI 28232579X. C/ Corredera, 6 (06900) Llerena (Badajoz). Tel 924.870.139

Por si estima conveniente su publicación, a continuación se expone el texto:

Cayetana Guillen y el bautizo civil.

Ausente, por mi parte, de toda sorpresa pues conozco el "percal", tal como suele decirse, escucho, en la entrevista que se le hace a Cayetana Guillen y a Pedro Zerolo, que el bautizo del hijo de ella ha sido un bautizo civil y democrático.

Soy católico practicante y en mi parroquia de Llerena (Badajoz) doy, conjuntamente con mi esposa, cursillos prebautismales. No tengo nada que objetar que cada padre celebre las fiestas que crea conveniente en honor a su hijo. Me parece correcto, en función de las creencias de cada uno, que se organice un acto de bienvenida al mundo, en sustitución del bautizo. Pero de ahí a que se utilice el Sacramento del Bautismo, como algo a ser sustituido y profanado desde la semántica, me parece, cuando menos poco democrático. La falta de respeto hacia las creencias ajenas es de nula calidad democrática y eso parece desprenderse de este acto que a tan bombo platillo hacen estos personajes.

Al cabo de mis años, desde el lugar ideológico que vienen estas acciones ya casi nade me sorprende. Pero creo que estamos obligados los católicos, no a atacar, pero si a defendernos. Tengo dos hijas que en su día recibieron el Sacramento del Bautismo, y jamás me creí que eso no fuera democrático. Ahora resulta que el acto del "bautismo civil" es democrático, parece que con oposición frontal al religioso, el cual al carecer de ese apellido se supone que no lo es. Vaya mi aplauso para los que al no creer no indignifican el bautismo religioso, celebrando con el boato de la fiesta el bautismo tradicional. Es mejor esa fiesta civil que ofender con celebraciones que no se creen. Pero vaya mí mas rotunda repulsa a nombrar ese acto civil con la palabra democrático, dando la apariencia semántica, a los no avisados, que el religioso no lo es. Los maestros de cierta izquierda manejan el lenguaje a su gusto, sin pudor de las ofensas y de los engaños en los que incurren.

J. Moreno Guerra.

viernes, 5 de junio de 2009

JORNADA PRO-ORANTIBUS


En el programa religioso que la Parroquia emite quincenalmente en Radio Campiña Sur, (COPE), nos pidieron nuestra aportación, junto con la de otr@s cristin@s: Ana Mari Cañamares, Pepe Moreno y Carlos Ponce, sobre la vida contemplativa, teniendo en cuenta la Jornada Pro-orantibus que la Iglesia celebra cada año coincidiendo con la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Este domingo, siete de junio celebramos dicha Solemnidad y, dentro de ella, el día de la vida contemplativa.


Transcribo mi aportación y, cuando las tenga por escrito, insertaré las de Ana Mari, Carlos y Pepe que ellos hicieron en respuesta a una pregunta en tres direcciones:


1. ¿Qué le dice y/o qué significa para la vida y la misión de la Iglesia la vida contemplativa?
2. ¿Qué le dice y/o qué significado tiene hoy para la sociedad la vida contemplativa?

3. ¿Qué dice de sí misma la vida contemplativa a la Iglesia y a la sociedad?


Esto fue lo que yo intenté expresar desde mi experiencia personal, desde mi ser y sentirme vocacionada a una vida como esta:


Hace relativamente poco tiempo, estuve en el Puerto de Santa María acompañando a un grupo de hermanas mayores para las que habíamos organizado un encuentro.
Por las noches, antes de acostarme, me gustaba estarme un rato asomada a la ventana. El tiempo se detenía sin dejar de pasar. El mar estaba casi a mis pies. A veces tenía la impresión de que podía tocarlo con sólo alargar la mano.
A pocos metros, o al menos eso me parecía a mí, podía contemplar, en la oscuridad de la noche, pequeños puntos de luz estáticos, por encima de las aguas del mar. Eran, suponía yo, y suponía bien, pequeñas embarcaciones que practicaban la pesca de baja altura, esa que se hace a pocos metros de la costa. Aquellos hombres, los pescadores, a los que casi nadie veía en su quehacer a esas horas de la noche, estaban ahí, esperando con la llegada del amanecer, el fruto de una noche de brega y desvelo.
Algunas noches eran más los puntos de luz sobre el mar, otras eran menos, pero siempre había un número suficiente cuya referencia única era su pequeña luz.
A pocos metros, aunque en realidad eran kilómetros, afirmado en el margen más último de la tierra, se levantaba la figura gruesa, compacta y firme de un gran faro con su luz potente, intensa, expandida, intermitente…
Un poco como absorbida por lo que la noche y la oscuridad me regalaban, algo que a simple vista era tan normal, tan natural, me preguntaba el para qué de aquella luz del faro, superior en potencia y muy elevada, si cada barquito estaba dotado de la suya propia.
El mar, es verdad, es una realidad llena de misterios, de leyendas y, también, cómo no, de poesía. Todavía hoy guarda muchos secretos que nunca llegarán a descubrirse del todo, pero el ser humano, para poder orientarse en él, para no perderse en la inmensidad de sus aguas, ha tenido que poner una señal: el faro.
En la vida también hay muchas maneras de estar y de ser. No todos estamos para lo mismo ni en lo mismo.
Cuando ya casi nadie mira al cielo para orientarse con la luz de las estrellas, (y nuestra cultura genera muchas estrellas, muchos galácticos para embobarnos), el faro, al menos, es una referencia posible que sólo está para cumplir con la función de ofrecer gratuitamente seguridad y orientación. Por eso su rítmica luminosidad, siempre de menos a más intensidad, tiene que llegar lo más lejos posible.
Insisto, la gente va teniendo una mirada como más ensimismada, más dirigida hacia el propio ombligo y no tanto hacia lo alto, hacia el cielo, y hablo de cielo simbólicamente, como signo de una realidad que nos trasciende y que nosotros, torpemente, solemos identificar con el “lugar” (entre comillas) en el que habita Dios y en el que un día llegaremos a descansar eternamente nosotros junto a Él). Insisto, mucha gente no tiene ojos más que para ver de tejas abajo, en primer lugar porque el cielo es una fantasía, un lugar deshabitado, frío y lejano... Y, en segundo lugar, porque la tierra se nos ofrece y presenta como un paraíso lleno de oportunidades para todos. Sin embargo, en medio de este aparente paraíso, hay realidades que nos sobrepasan, que nos desbordan y que cuestionan nuestros modos de estar en este mundo.
Entre tanta gente que cree habitar un paraíso, cuando en realidad peregrina y trashuma por un desierto inhóspito o navega por un mar cerrado y embravecido, y no precisamente en crucero, siempre es posible adivinar una luz, pequeña como la de los barquitos en el mar, o grande, como la del faro en el margen de la tierra. Nadie se pregunta quién puso ahí la luz. Pero lo cierto es que, quien la puso, lo hizo pensando en la seguridad de los marineros. Por eso, para ellos lo decisivo es saber que la luz está ahí y que está gratuitamente repartiendo su luz de extremo a extremo. A través del faro la luz alcanza y abraza por igual a quienes faenan en las aguas, tanto si están lejos como si están cerca, e incluso a los que, a causa de una tormenta inesperada llegan a perder el rumbo. La luz es sólo eso, una seguridad en la noche. No hay más explicación que esa.
Pues bien, a mí se me ocurría apelar a la imagen del faro para compartir eso que, en mi opinión, puede significar la vida contemplativa en la Iglesia y en el mundo actual. Aunque el ejemplo del faro pueda resultar como muy convencional, muy recurrente, es precisamente esa imagen sencilla, cercana y accesible a todos, la que se me ocurre que puede llegar a expresar esta forma de ser y de estar en el mundo. Con la diferencia de que aquí sí, aquí es el Señor es el que, a través de la vida de unos hombres y mujeres como los demás, ha querido iluminar una realidad que a la mayoría se nos escapa. Esa realidad afirma que el ser humano, cualquier ser humano, es un ser infinito, abierto a lo trascedente, capaz de diálogo y de intimidad con Dios, porque primero Dios nos ha dicho su propia Palabra, se ha hecho él mismo Palabra, diálogo, conversación, cercanía, intimidad… Esta convicción es como la luz del faro, un motivo para la esperanza, para vivir la seguridad de que, en la gran noche de la historia, se pueden descubrir otras realidades que apuntan directamente a Dios, como sentido último y definitivo de la vida; realidades, por otra parte, y con esto termino, que la oscuridad del mundo, incomprensiblemente, intenta ocultar, solapar, esconder tramposamente, pero que están y estarán ahí como signo y testimonio del MISTERIO de un Dios que es trascendencia pero también inmanencia, es decir, presencia envolvente.

CARLOS DIJO COSAS TAN SENTIDAS COMO ESTAS:


En este mundo globalizado y globalizador, donde apenas si nos quedamos en la piel de las cosas, sin profundizar en nada, en este mundo basado en el puro mercantilismo, donde todo se tasa, se mide y se evalúa desde el punto de vista de rentabilidad económica, en este mundo en que lo que impera es la superficialidad casi absoluta, encontrarnos con mujeres y hombres, de la misma pasta que nosotros, con las mismas miserias y virtudes y tengan otra escala de valores que hace que lo importante no es mirar hacía fuera con una mirada vacía, sino mirar hacia fuera desde el interior de uno mismo, encontrarse en el silencio y sobre todo, encontrar al otro, al prójimo, al que ni tan siquiera se sienta cercano, dentro de los muros interiores, no de un edificio, sino del propio corazón, de la propia apuesta de vida, tiene no solo que sorprendernos, sino que servirnos de reflexión, de aldabonazo, de punto de inflexión y sobre todo, desde el punto de vista de creyente, con la envidia latente de que tras las carencias, tras el encierro, tras de esos muros, está la abundancia, la libertad y sobre todo la presencia de Dios.


Agradezco a Carlos, en nombre de las hermanas y el mío porpio, estas palabras que, estoy persuadida, han brotado de su vivencia, de una reflexión serena y honda, de su mirada interior a esta realidad que trasciende el quehacer de los ojos, una realidad que para él no es ajena, sino, al contrario, muy familiar, como familiar es también su trato y su amistad.
ANA MARI CAÑAMARES HABLÓ CON EL CORAZÓN, AUNQUE TAMBIÉN CON LA RAZÓN. ES UNA MUJER DE ORACIÓN, UNA BUSCADORA TENAZ QUE NO SE ENTIENDE SIN SU DIOS. ESTO FUE LO QUE ANA AMRI NOS COMPARTIÓ:
Las contemplativas son para la iglesia como un germen de vida que crece al servicio del reino de Dios.

Ellas piden por las necesidades de la iglesia y del mundo, y tienen especial cercanía por los pobres.

Sus vidas giran alrededor del único se capaz de hacer felices a los hombres y a las mujeres: Dios nuestro Padre.

Si nos preguntamos si es necesario ahora, diría que en un mundo consumista en el que predomina lo superficial es necesaria la dimensión contemplativa de la vida. No es solo huir del mundo y de los conflictos del mismo, sino un encuentro con Dios en el corazón del mundo.

A título personal, puedo decir que las contemplativas han descubierto el tesoro escondido y se han desprendido de la "chatarra" que son las cosas y los quereres de este mundo, entendido no desde el desprecio, sino como opción por lo esencial.

Hay una realidad escondida y es que creemos que Dios existe y que hay otra vida. Y ellas así lo viven. Este sentido hay que verlo desde la fe, desde el corazón.

Las contemplativas son hombres son almas anemoradas de Dios. Fue Él quien las llamo y las invitó a seguirle. Se trata de vocación, son libres y felices inmensamente felices.

Yo a las que conozco las veo llenas de alegría y optimismo.

sábado, 30 de mayo de 2009

De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 21, 20-25

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y éste ¿qué?» Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.» Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?» Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo.

viernes, 29 de mayo de 2009

DE LA MEDIOCRIDAD HIRIENTE AL AMOR CRUCIFICADO


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 21,15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice:«Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

COMENTARIO

No podemos acercarnos al texto que hoy nos regala la liturgia, un texto tan evocador, tan íntimo, desde una postura romántica o sentimental.
Pedro es cuestionado por Jesús por tres veces: "Me amas,? ¿Me quieres? ¿Me amas?"
¿Por qué evitar el romanticismo, el sentimentalismo, el intimismo? En primer lugar porque no se puede entender el texto de Juan sin conectarlo con aquel otro donde Pedro, arrastrado por las circunstancias a ser realmente testigo del un Maestro cobardemente arrestado, aquel momento cuando Jesús más lo necesió como amigo, como discípulo, y donde Pedro no fue capaz de responder más que con la cobardía y la negación: "Yo no conozco a ESE hombre".
Frente a lo que podamos pensar, esta respuesta de Pedro entonces era tan verdadera como la confesión de amor que le escuchamos decir hoy.
Pedro no conocía a Jesús, o, por decirlo d eotra manera, conocía a un Jesús a su medida. pero que no separecía en nada aquel Maestro con el que compartía el camino de Galilea a Jerusalén. El discípulo testarudo, no tenía ni idea de por donde iban los tiros. De ahí las respuestas que fue dando a lo largo del camino, siempre apresuradas, demasiado espontáneas, excesivamente ideológicas: "Tú eres el Mesías" o "Yo daré mi vida por ti" "?Lavarme los pies tíu a mi?" , y otras parecidas.
¿Qué ha sucedido en el tiempo que va de una negación ante la insinuación de una mujer a la confesión de un amor herido pero sincero en la orilla del lago? Porque, es evidente que aquel Pedro miedoso no es el Pedro vencido, transformado de ahora?. Es Pedro, pero no es el mismo.
Ha pasado que Pedro ha asumido la experiencia de cruz, de rechazo, de fracasao y de escándalo de su Maestro. Pedro ha tocado sus fondos más oscuros, su pecado, su oscuridad y su mentira. se ha dado cuenta de que seguir a Jesús hasta ese momento ha dependido de él mismo, de sus fuerzas. Se ha dejado aleccionar por la desolación. Como el hijo pródigo d ela parábola, su conversión no ha consisitido en empezar de cero, sino desandar el camino que previamente le había conducido a la negación de su Maestro.
Pedro, como discípulo, como amigo y compañero del Crucificado, tiene que hacer suyo el fracaso de Jesús. Si lo hace estará en condiciones de seguirle, de "ponerse detrás de él" y no delante como ha pretendido antes tantas veces y de tantas maneras.
Seguir a Jesús no nace de un viluntarismo enfervorizado. Seguir a Jsús se hace y se expresa en el día a día, en los momentos donde las vida pone en siatución de asumir la cruz, el rechazo del mundo.
Ahora Pedro ha aprendido qué supone, qué significa ser discípulo de Jesús. No se es seguidor en unos tramos del camino, no se es discípulo a ratos, se es siempre y en toda circunstancia.
Pedro es ahora convocado a seguir a Jesús en obediencia a la fe: "Otro te ceñirá e irás donde no quieres". Pedro es convocado a morir dando la vida: "Apacienta mis ovejas, pastorea mis corderos" No se puede ir por libre.
Ahora sí, Pedro, ahora purificada tu fe, asumida la cruz, sígueme.
Esta misma es la llamada a la que, igual que Pedro, estamos convocad@s cada un@ de nosotr@s. Sin experiencia de cruz y de fracaso, no hay seguimiento posible. Habrá seguimiento ideológico pero éste, tarde más, tarde menos, se desvanece, se derrumba.

jueves, 28 de mayo de 2009

JESÚS + TÚ + YO = UNIDAD

De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 17,20-26

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: «Padre santo, no sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí.Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos.»

COMENTARIO


Ayer, reflexionábamos el texto de Juan considerando la enorme carga afectiva de aquellos verbos que nos trasladaban la imagen de un Dios, que en Jesús, por decirlo de alguna manera, nos hacía posible acercarnos a él y contemplarlo en su aspecto más femenino, más maternal. Eran verbos que aludían a su hacer con nosotr@s:cuidar, custodiar, dar su palabra, provocando con ello la nuestra, participar de su alegría y enviar a vivir desde la verdad de su Palabra.

Hoy, en sintonía con el texto de ayer, Jesús pide al padre que, como hermanos y hermanas nos mantengamos en la unidad. Esta unidad que Jesús suplica para su comunidad, para nosotr@s, sólo puede ser posible desde el amor y el encuentro personal con Él.
Unidad no quiere decir uniformidad, que todos tengamos que pensar lo mismo. No significa necesariamente, estar de acuerdo en todo, ni hacer las mismas cosas. Esta Unidad no surge de la simpatía, ni siquiera de la empatía de unos con otras ni que haya que excluir, echar fuera cualquier tipo de diversidad, de diferencia. Ni una ni otra son una amenaza para la unidad total en Jesús.

El Espíritu del Señor, que es su Fuerza, su Aliento, su Amor, su Vida en nosotr @s nos convoca a la unidad desde la pluralidad, desde nuestro ser diferentes unos de otros. La diversidad es legítima necesaria. En este Proyecto de Reino que nos exige ser una Comunidad unida, tod@s tenemos nuestra parte de responsabilidad, de compromiso. Para bien o para mal. Siempre es así. Podemos ser lo que optemos ser y aportar lo que optemos aportar: o instrumentos de unión o de des-unión. O una cosa o la otra. Depende de mí, pero también depende de ti.

En la Comunidad de Jesús, a la que hemos sido incorporados cada una y cada uno de nosotr@ caben todos los colores, todas las ideas, todas las culturas, hombres y mujeres, listos y menos listos, santos y mediocres.

Pero esta unidad, igual que ocurre en una familia, no se logra de la boche a la mañana. Esta unidad querida y orada por Jesús es difícil de establecer sin esa figura que en nuestras casas suele encarnar la figura materna. El padre representa siempre la autoridad, la madre, por su parte, encarna esa sensibilidad única para unir a l@s hij@s tan diferentes entre sí.

Esto es lo que hizo y desde el cielo sigue haciendo Jesús con nosotros. Rogar paraque seamos una sola familia; él mismo se ha colocado al frente como modelo para todos. A nosotr@s nos toca continuar la oración de Jesús, seguir rogando al Padre para que ningún tipo de ambición, de codicia, de envidia o de protagonismo desaforado, nos rompa, nos desuna y nos disperse, como vemos que ocurre hoy en tantas familias. La unidad que Él nos ha ganado con su vida y también con su muerte y resurrección es un reto para la Iglesia, entiéndase, para cada un2 de nosotr@s.


Hay para tod@s en la Palabra una llamada a ir superando mentalidades excluyentes, actitudes de juicio y de condena, mentalidades fariseas y puras, para entrar en esa sana pluralidad de ser hombres y mujeres convocados a una mesa común.

miércoles, 27 de mayo de 2009

COMO EL QUEHACER DE UNA MADRE


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 17, 11b-19


En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: - «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.»



COMENTARIO

Ya lo hemos señalado en ocasiones anteriores. Me refiero a la manera de escribir de Juan, lenguaje accesible, a primera vista incomprensible. Con todo, del texto de hoy se puede extraer una idea principal que recorre la perícopa a través de cada una de las expresiones de Jesús. Esa idea es, por una parte, la imagen que Jesús nos da de Sí mismo y de su hacer con nosotr@s, y, por otra, la del Padre y la su hacer con Él y con nosotr@s.

Al leer el texto, así lo veo yo, merecen una atención especial los verbos, cargados de afectividad. A través de ellos, Jesús nos traslada la imagen de un Dios con los rasgos y el quehacer propios de una mujer-madre.
¿Qu´de verbos son estos? Guardar, custodiar, alegrar, dar la Palabra, librar del mal , consagrar en la verdad, enviar...
El pasaje del evangelio nos pone en contexto y situación de despedida. Nos informa de que es llegada la hora en que Jesús tiene que devolverle al Padre lo que previamente ha recibiod de Él, tidene que darle cuenta de la tarea que le ha encomendado: nuestro cuidado. Jesús ha hecho todo lo que ha estado de su parte y en su mano para no defraudar al Padre, que tanto cariño le ha demostrado. Además, Jesús ha llevado a término su quehacer en este mundo. Su manaera de proceder con l@s suy@s recuerda lo que una mujer-madre, movida por su amor a l@s hij@s , se siente obligada a realizar: guardarl@s, custodiarl@s , hacer que se experimenten la alegría de vivir, para poder para reconocerse, entenderse y vivirse a sí mism@s como seres amad@s gratuitamente, anticipadamente, desmesuradamente. L@s guarda del mal, de cualquier peligro y, para ello, no dudará en arriesgar su propia vida y de echar mano de todos los recursos a su alcance.

Les he dado tu Palabra, dice Jesús. Una madre, desde el momento mismo del nacimiento de su hij@, y, aunque sabe que éste/a no está capacitado aún para entender nada de lo que le dice, y mucho menos para responderle, no cesa de dirigirle palabras, para que vaya experiemntándose a sí mism@ como lo que es, un ser nacido de la relación y para la relación surgido gratuitamente de otra que no ha cortado su comunicación con él/ella una vez que ha abandonado el señno protector. De esta manera hace a su niñ@ receptor/a de un amor exclusivo, único, envolvente... Así le demuestra su cariño, su ternura, su preocupación e interés por él /ella.

Manténl@s en la verdad. Una buena madre, por otra parte, va enseñando a su niñ@ las ventajas de moverse siempre en la vida en base a la verdad. Es el mejor camino, el único camino para ser fiel a sí mism@, a l@s demás, a Dios.

La Palabra hoy, como siempre, es una nueva invitación a mirar a Dios desde otras claves, con otros ojos, situad@s en ese ángulo desde donde en Dios parece difuminarse su habitual aspecto autoritario e intransigente de padre para retomar ragos puramente maternales.

L@S QUE SOBRESALTAN


Un día sí, otro también y el del medio, ZP, Chaves (no confundir con el de la República Bolivariana de Venezuela), Bibiana, la Chacón y compañer@s mártires (¡quién les iba a decir que a su nombre se les iba a anteponer el del cargo de Ministr@!), nos sobresaltan con acciones y declaraciones que, en el fondo no entiendo bien porqué sorprenden dado que siempre las esperas y casi las adivinas, dado el nivel "intelectual" de l@s susodich@s.

Td@s ell@s salieron, como la creación, de la nada, o, por mejor decir, de un mal barro que nunca nadie ha logrado modelar. ¡Cómo se resisten a ponerse en otras manos! ¡Ell@s!
¿Por qué, pues extraña tanto que sus pensares, haceres y decires pongan de manifiesto a quien actúan y se mueven a gople de improvisación, cuabdo no de insensatez?.
Sus dichos y sus hechos surgen, como ell@s, de la nada que son, pero siempre apuntan a la destrucción de todo lo que tocan, a la aniquilación de lo bueno, al caos de lo que ya estaba en orden...

ZP hoy va de fútbol. ¡A Roma y sin pagar un euro! ¡Qué morro!
Que el Señor reparta suerte a los fotbolistas. Lo digo por la fama de gafe que tiene el Presi.

Chaves no sabe cómo disimular sus nervios. ¡Lor recursos, con los años, también van perdiendo vitalidad! ¡Esta vez, como tantas otras, lo han pescado!. Com tantas otras, también, sabrá escupir disimuladamente el anzuelo que ha mordido, ahora sí, fuera de sus dominios, sin sentirse arropado por su Andalucía del alma!. ¡España es mucho más grande y los chismes y las noticias traspasan las fronteras de los propios fueros! La corrupción vocea solapada detrás de la mentira que, por cierto, y es verdad, tiene las patas muy cortas. Otra cuestión nes si, como siempre, quienes por deber y decencia deben tonar cartas en el asunto, echarán mano de las cortinas de humo que atontan e invisibilizan las situaciones.
Los millones ¡como son tantos! "suenan" debajo del casco de protección de l@s asalariad@s de la empresa Canadiense a la que el Vicepresidente Manolo (¡qué bien suena lo de Vicepresidente ¿o no?!) favoreció para, asu vez favorecer, valga la expresión, a su Paula de su alma. ¡Diez millones y pico de euros, bah, ¿eso qúé es?. Sin duda una minucia para quienes día sí, día también, acostumbran a "barrer para casa".

La Bibiana, otra que tal baila (no me habia dado cuenta de lo bien que me ha quedado la frasecita, teniendo en cuenta las habilidades de la de Igualdad pa´l bailoteo) ahora sale con un asunto de "tetas" ¡Oiga que no somos vacas!. Cierto y verdad es que no somos tan monas como usted, ¡qué más quisiéramos "las del montón" , pero, indudablemente, lo que sí somos es infinitamente más honestas que usía. ¡Qué cultura! ¡Qué sensibilidad! ¿He dicho sensibilidad?. ¡Qué despiste!

Y así. Suma y suma y suma y vuelve a sumar que mañana, mañana habrá más y la cuenta se agrandará.
¡Ojalá que el Barcelona esta noche, en Roma, sea el que sume más: ¡goles, claro!

martes, 26 de mayo de 2009

Vida eterna ¿cuándo, dónde cómo?


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 17, 1-11a


En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo:- «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste.Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo.Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste.Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo.Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra.Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado.Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos.SI, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado.Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.»


COMENTARIO


El lenguaje de Juan, evidentemente, no es accesible. Nos resulta, cuanto menos, excesivamente denso. Aclara poco. Nos deja con la impresión de habernos quedado bastante confus@s.

En este tema se trata de retomar la cuestión que comentábamos ayer,es decir, el intento reiterado y machacón por nuestra parte de "separar" lo que en sí es inseparable: lo humano y lo divino que nos habita, que nos configura, que nos hace ser lo que somos.

Del texto me quedan resonando las palabras de Jesús, aclarandonos en qué consiste esa vida eterna que nosotr@s hemos pensado y ubicado en un más allá incierto y difuminado , cuando todo se juega en este "más acá", en esta orilla del día a día.

Creo que la oración de san Agustín que ahora voy a trasncribir a esta página, puede iluminarnos la Palabra del evangelio de este día y, sobre todo, puede poner criterio y sentido común en la manera de cómo entender esa vida eterna hacia la que vamos haciendo camnio desde nuestro en el presente y que, sin duda, deja de ser sino una prolongación de lo que vamos viviendo en este ahora que tenemos entre las manos.

El evangelio del día de la Ascensión de Jesús lo deja meridianamente claro cuando aquell@s discípul@s, al ver que el Maestro se les "escapaba" y los dejaba en situación de ejercer su reponsabilidad, optan por mirar embobad@s al cielo. Fue en ese momento de dejadez y de nostalgia cuando hubo que "ponerl@s al loro. Era mucho lo que les quedaba por hacer para prolongar las actitudes y los sentimientos de ese Jesús Compasivo en un mundo extraño, hostil, como el nuestro.


Ahí va la lúcida oración de san Agustín. No es siuciciente leerla de corrido. hay que detenerse, implicarse.



No reces a Dios mirando al cielo, mira hacia dentro.

No busques a Dios lejos de ti,
sino en tí mism@...
No le pidas a Dios lo que te falta:
¡búscalo tú mism@!, y Dios lo buscará contigo,
porque ya te lo dio como promesa
y como meta para que tú lo alcances...
No reproches a Dios por tu desgracia;
¡súfrela con Él! y Él sufrirá contigo;
y si hay dos para un dolor, se sufre menos...
No le exijas a Dios que te gobierne
a golpe de milagros desde afuera;
¡gobiérnate tú mism@!
con responsable libertad, amando,
y Dios te estará guiando
¡desde adentro y sin que sepas cómo!..
No le pidas a Dios que te responda
cuando le hablas; ¡respóndele tú!,
porque Él te habló primero;
y si quieres seguir oyendo lo que falta
escucha lo que ya te dijo...
No le pidas a Dios que te libere,
desconociendo la libertad que ya te dió.
¡Anímate a vivir tu libertad!
y sabrás que sólo fue posible
porque tu Dios te quiere libre...
No le pidas a Dios que te ame,
mientras tengas miedo de amar
y de saberte amad@.
¡Ámalo tú! y sabrás que si hay calor
es porque hubo fuego,
y que si tu puedes amar
es porque Él te amó primero.


¡Como ná!

lunes, 25 de mayo de 2009

EL MUNDO, QUE NO LAS NUBES


Anuncio de la Buena Noticia de Jesucritos, Hijo de Dios según san Juan 16, 29-33


En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús:- «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.»Les contestó Jesús:- ¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.»


COMENTARIO


Cuando anoche leía la Palabra del Señor, tuve que remontarme muchos siglos atrás en la historia para reencontrarme con aquellos primeros hombres (seguramente que también habría algunas mujeres, pero de ellas se sabe más bien poco, y se dice casi nada, nada) san Antonio Abad, el primer anacoreta, san Pacomio (el iniciador de la vida cenobítica), Pablo, y algunos otros quienes, a comienzos del siglo III, después que el emperador Constatino concediese por el Edicto de Milán la tolerancia del cristianismo en el imperio romano (por entonces no era la religión oficial del imperio, que eso llegaría poco después), dieorn origen a eso que en la tradición cristiana se conoce como la fuga mundi, esto es, la huída del mundo.

Parece ser que a estos hombres santos les resultó bastante incómodo encontrar su sitio en ese nuevo escenario social, cultural y religioso que surgía plagado de ambigüedad y donde cada uno profesaba la religión que mejor le convenía; donde se ofrecía culto a un si fin de dioses, empezando por el propio Emperador Constantino quioen, digámoslo claramente, al "favorecer" el movimiento cristiano, le hizo más mal que bien a la Iglesia, pues no dejó de manipularla a su antojo y de la que se sirvió, políticamente hablando, para consolidar su hegemonía.

No está d emás recordar que fue Constantino (copio y pego el texto que he encontrado en una página de historia, en internet) "quien colmó de privilegios a los cristianos y elevó a muchos obispos a puestos importantes, confiándoles, en ocasiones, tareas más propias de funcionarios civiles que de pastores de la Iglesia de Cristo. A cambio, él no cesó de entrometerse en las cuestiones de la Iglesia, diciendo de sí mismo que era «el obispo de los de afuera» de la Iglesia. Las nefastas consecuencias de tal situación no fueron previstas entonces. Debido, sin duda, al agradecimiento que querían expresar al emperador que acabó con las persecuciones, los cristianos permitieron que éste se inmiscuyera en demasía en el terreno puramente eclesiástico y espiritual de la Cristiandad. Las influencias fueron recíprocas: comenzaron a aparecer prelados mundanos que en el ejercicio del favor estatal que disfrutaban no estaban, sin embargo, inmunizados a las tentaciones corruptoras del poder y daban así un espectáculo poco edificante.

Como reacción a esta secularización de los principales oficiales de la Iglesia, insisto, surgieron el ascetismo y el monasquismo, que trataban de ser como una vuelta a la genuina vida de la primeras comunidades cristianas

En una situación como la descrita, de manera tan breve, estos santos varones buscaron en la Tebaida (Egipto), el lugar idóneo donde mantenerse fiel a la verdad del Evangelio. Para conseguirlo llevaron a cabo una ruptura radical, no con el mundo, sino con los valores y las acetogorías por las que se regía en ese momento histórico, la sociedad y la cultura de entonces. Le dieorn la espalda, lo reitero de nuevo, no al mundo como tal sino a las estrucuturas que lo sustentaban,
Desde aquel lejano entonces ha seguido habiendo hombres y mujeres (me cuento entre ellas) que hemos ido haciendo otro tanto al optar por una forma de vivir en consonancia con el Proyecto de Jesús, es decir, con una Forma de vida que encuentra el sentido en la vida y en el mensaje liberador de Jesús. No de espaldas al mundo (aunque habitemos el monasterio, que los muros son de cristal...) sino inmersas en él, sobradamente conocedoras de la realidad socio-política, cultural, ecónómica, eclesial... en fin. Que, a fin de cuentas sólo se entera de que vive quien vive...
Es cierto y verdad que la Iglesia se empeñó a lo largo de muchos siglos en sobredimensionar y recomendar a las mujeres y los hombres "verdaderamente religios@s", este rechazo del mundo, esta separación, este odio hacia el mundo. Por eso, parecía que el Evangelio estba al alcance de estos grupos. ¡Madre mía de mi vida! Y Dios, faltaría más, "en el bote".
Fue el Vaticano II quien puso de relieve la necesidad y el compromiso de tod@s los cristian@s por ser "levadura en la masa", entiendáse lo d ela masacomo el mundo. Era hora de recuperar la espiritualidad de lo cotidiano, salpicando de evangelio la realidad humana, es decir, de dedicarse no tanto a la devoción cuanto a la obligación haciendo de ésta trampolín para aquélla. ¿Cómo vivir una fe de espaldas al mundo, a la historia, a los hombres y mujeres que pueblan calles, nuestros pueblos y ciudades? ¡Suena un poco a surrealismo, ¿verdad?! ¿Qué decir en este sentido d ela vida y del quehacer de Jesús en su etapa histórica, pringándose como el que más para establecer un orden nuevo de ser, de estar, de concebir, d eproyectar...?

Todo esto viene a cuento porque el evanglista Juan pone frecuentemente en boca de Jesús , como hace hoy, el término mundo y, siempre nos da la impresión de que tiene connotaciones negativas. Baste de ejmplo algunas citas de su evangelio: "Yo les he comunicado tu Palabra; pero el mundo l@s odia porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que l@s saques del mundo, sino que los protejas del mal. Así como yo no soy del mundo, tampoco ell@s son del mundo; "El mundo os odiará porque me ha odiado a mi primero" "En el mundo tendréis luchas pero tened valor, yo he vencido al mundo", etc.

¿A qué mundo se refiere Jesús? ¿Será acaso a éste en el que, parafraseando a san Pablo, "somos nos movemos y existimos"?. ¿Es tan perverso el mundo para que le demos la esplada, lo odiemos o lo ignoremos? ¿No será más bien que somos nosotr@s los que lo hemos pervertido con nuestras más que evidentes injusticias, nuestra mentira, nuestra oscuridad, en definitiva, con nuestro pecado que siempre tiene que ver con el/la otr@, con su dicha o desdicha?

Buena ocasión la que hoy nos brinda la Palabra del Señor para examinar nuestra actitud ante el mundo, ante la vida y la historia, términos que podrían ser sinónimos. La Palabra HOY nos regala la posibilidad de ejercer algo tan saludable y construcitivo (si se hace acertadamente, claro) como es la crítica, o mejor aún, la autocrítica: ¿Quien soy yo y qué hago en el mundo? ¿A qué llamo mundo? ¿Cómo me implico en hacer de él un lugar habitable, huamno y humanizador?.

miércoles, 20 de mayo de 2009

UNA MIEMBRA SIN SESO



La foto, puro marketing, es elocuente por por sí sola: la camiseta "unisex" ¡faltaría más! y el dibujito, nada original: el varón, escoba en mano, pero sin barrer y la "varona", cartera en mano, también, pero mirando (los dos sin ojos, ¡muy curioso!) al varón como pidiéndole permise para emprender/estrenar camino hacia la oficina.



En fin, esto tenemos, esto quisimos, esto nos dieron, quizá lo merececimos...



No haría falta que ningún catedrático de genética, bioética, o que ningún sociólogo o filósofo o teólogo perdiera el tiempo comentando la "brillante" afirmación de la Miembra Bibiana. Al fin y al cabo ¿alguien esperaba algo tan distinto de lo que está haciendo después de salir casi de la nada?


Por lo que se ve, continúa muy metida en los gajes del flamenco, eso explica por qué es una miembra que se mueve a impulsos de los pies y las caderas. Lo digo, insisito, por sus haceres cuando, por aquel entonces, que no hace tanto, no era más que lo que era, alguien que le daba al flamenqueo ¡y olé!. Y es que, al final, una va cayendo en la cuenta de que hay cerébros que no dan más de sí que lo que dan. ¿Cómo pedirle peras al olmo? Imposible.


De todas formas, y pagando tributo a la verdad, no es que haya que echarle todas la culpa a una pobre miembra que solamente, y por no perder sueldo, piso, viajes,trajes, status social, amistades inimaginables, en definitiva, una manera de ser y estar como Alicia en el país d elas maravillas, obedece órdenes del jefe, por cierto, un miembro con idéntica capacidad intelectual de su "producto estrella"


Ahora sale esta diciendo que un feto de tres meses largos es un ser vivio, pero no un ser humano ¡ Y se quda tan pancha!. ¡Qué vergüneza! Cada vez va siendo más bochornoso sentirme española y gobernada por gente de esta calaña.


Todos los días estos zapaterin@s nos sobresaltan con alguna ocurrencia que ellos llaman "progre".


Para mí que tanto el jefe como su miembra, a juzgar por su nivel intelectual, son de otra especie ¿Porcina, tal vez?


Algo raro se les nota los veo, y escucho sus "gruñidos" afortunadamente, por la TV.


Que el Señor nos ayude a no perder nuestra esperanza en que, tarde más, tarde menos, esto cambiará (y no me refiero a cambiar de políticos, que eso ya lo hacen ellos), Que no decaiga nuestro afán de luchar y de seguir rezando por esta "especie", gente a la que NO LE IMPORTA NUESTRA VIDA, SINO NUESTRO VOTO, bueno, el voto de quien se lo da, claro, que yo no hago esas aberraciones. No porque que sean del PSO (que la E de España cada vez está más borrosa y los obreros más desprotegidos), sino por decencia personal, por cordura y por inteligencia, que tampoco es que tenga mucha, pero sí la suficiente para darme cuenta de que hay homínid@s que no han llegado a evolucionar, aunque tengan ojos azules y cejas puntiagudas y una carita de "virgencita de portal de belén" de esas que dan el pego porque trasladasn la sensación de que, tan dulce su rostro, parece incapaz de romper un solo plato. Lo que sí rompe, cercena, desguaza, se carga es a cientos, miles de seres humanos fráfiles, indefensos. Seres vivos, claro que sí, señora miembra, claro que sí, DE LA ESPECIE HUMANA.


La imagen la he tomado del periódico amigo El Pais, con el siguiente texto a pie de foto:
Nueve meses de gestacion
Primeras expresiones faciales. Además, se han generado imágenes en tres dimensiones del feto con ultrasonidos, en las que se ve como, con 11 y 12 semanas, golpea y mueve las piernas en una especie de acto reflejo. Con 24 semanas ya abre y cierra los ojos, saca la lengua y muestra sus primeras expresiones faciales. En el último trimestre de gestación, puede percibir sonidos y tiene sus primeras reacciones dormido.






domingo, 17 de mayo de 2009

JESÚS, EL "NIDO" DEL ESPÍRITU


Anuncio de la Buena de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 15, 26-16, 4a


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:- «Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.»


COMENTARIO
En los primeros versículos de la Biblia, cuando el autor sagrado refiere que en aquel principio "la tierra era caos y confusión y oscuridad, por encima del abismo, el Espíritu de Dios "aleteaba" o "se cernía " sobre las aguas (Gn 1,2). Posteriormente, cuando el Señor Dios modeló al hombre/mujer con el barro de la tierra "insufló en sus narices un aliento de vida" (2,7).
Más tarde, cuando el relato del diluvio, se nos informa de que Noé, después de cuarenta días lloviendo a cántaros, echó a volar una paloma para ver si el nivel de agua, que cubría toda la tierra, había descendido. El ave, sin tener donde posarse, regresó al arca. (Gn 6,9-8)
El relato del bautismo de Jesús que nos consignan los sinópticos (Mt 3,16 ss; Mc 1,10; Lc 3,22 ss), se asocia al Espíritu con la imagen de la paloma en descenso.
Desde el instante mismo d ela encarnación, cuando Dios hizo rebosar de la plenitud de la gracia a María. Jesús se convirtió en una especie de "nido" donde reposará el Espíritu permanentemente, para siempre. Jesús es el lugar donde el Espíritu nos encuentra, donde somos encontrad@s por Él.
Pero este "reposo" del Espíritu en el ser de Jesús, como tenemos ocasión de comprobar a lo largo de la vida de Jesús, no fue algo "inofensivo", pasivo. Jesús fue un hombre animado, dinamizado por el Espíritu, "traído y llevado", lanzado. No fue un hombre inhibido, replegado, un místico rígido,re-creado en sí y parea sí, un profeta solitario y raro; fue uin hombre abierto, a la novedad de la Palabra divina y humana, un hombre cercano a los marginados, a las mujeres, a los pecadores, a la gente que no podía cumplir la Ley.
Su forma de ser, animada por el quehacer del Espíritu, lo lleva a enfrentarse mcon los que, en nombre de Dios y de su santo Espíritu oprimen, minusvaloran, arrinconan, etiquetan de impuros, malditos o pecadores sin posibilidda de conversión.
Hasta que en la cruz, como partiendo de cero, cdomo dando muestras de estar preparado para llevar a cabo una nueva creación, "inclinando la cabeza entregó el espíritu" (Jn 19, 30).
Ese Espíritu dado, ofrecido, entregado, sigue buscando en la hoistoria mujeres y hombres que continúen la misión de Jesús que tiene que ser completada en cada un@ de nosotr@s, cristian@s.
El camino para identificar al Espíritu es ahora, hoy, más sencillo. Al lado de l@s empobrecid@s de l@s marginad@s, de l@s despreciad@s, de l@s que nadie quiere, podemos encontrar y ser encontrad@s por el Espíritu,. Serán las personas más necesitadas quienes nos vayan dilatando el espacio interior para que el Espíritu, como en Jesús, nos haga nido suyo, o, como dicen en el argot futbolero: se haga un hueco en nosotr@s", donde se pose y re-poise de nuevo y para siempre.
Sin el Espíritu, caos
Sin el Aliento de Dios, barro
Sin el Espíritu cristian@s en paro, sin misión
Sin el Espíritu, eternos evadidos, huyendo ciegamente de una cruz que por ser tan nuestra, nos acompaña for ever, always...

viernes, 15 de mayo de 2009

¡¡EN TIERRA!!, ESO QUE SOMOS, LO QUE, AL PARECER, PISAMOS


¡Pisamos tierra! ¡Desembarcamos en Llerena!. A las diez, después de un cafelito calentito y un poco de pan con mantequilla y mermelada de fresa, terminó nuestra aventura. Todas salimos, cada una para su sitio, contentas y agradecidas a Dios por lo que nos da. No así por lo que dicen que "roba", porque Él no es un ladrón ni un mercenario que "nos pilla a traición" . Envejecemos, enfermamos, decaemos porque la vida es así. Somos un ciclo vital de X años. Nuestras neuronas, nuestras células, tienen fecha de caducidad y, lógicamente, el deterioro se impone.
En fin, ya estamos aquí y estamos igual de esperanzadas que lo estábamos a orillas del mar. Ahora, el día a día, nos hará navegar por otras experiencias, otros acontecimientos, situaciones inesperadas que harán su aparición y que tendremos que vivir con intensidad, buscando el sentido, dándoselo desde Él.
Esto de la fe, experiencia a la que una no puede poner palabra: "Creo porque creo", decía Romano Guardini", es la mejor manera de adentrarse en el inseguro mar de la vida, a veces calmado, pero muchas, las más, agitado, revuelto.
Mucho sabía de travesías difíciles, inciertas Jesús de Nazaret. Su vida se desarrolló por las orillas del lago de Tiberiades. Allí conoció a sus amig@s, que serían después sus discípul@s . Allí mismo, con la barca siempre a punto, recorría todo el lago, de un margen a otro; del lado judío al lado pagano. Así un día, y otro día y todos los días. Casualmente, en éste último, en la orilla pagana, hizo más signos que entre "los suyos" .
Nosotr@s, que nos somos de raza ni cultura judía, estamos representados por este grupo.
Ahora llega de nuevo el momento de poner nuestra barca a su disposición, desde esta orilla, la vieja y remendada barca de nuestra vida. Dicen que son las mejores, las que mejor aguantan la fuerza de los vientos, el golpeo de las olas. Será por aquello de la calidad de la madera (que las cosas de antes eran más buenas que las de ahora, dicen nuestr@s mayores) será porque "el Patrón" la conoce y ella "conoce" y responde admirablemente a las manos de quien la timonea como nadie.
En fin, aquí estamos y aquí estaremos. El mar no es sólo el agua; el mar puede ser una vida abierta, sin horizontes, infinita. ¡En eso estamos!
Por cierto, la foto de la cabecera la hice yo, "in situ". ¡Precioso el mar!

miércoles, 13 de mayo de 2009

SE ARRASTRAN LOS PIES, NO LA VIDA


SIGO AQUÍ (¡ya me queda menos!), ENTRE LAS HERMANAS MAYORES.

NO LE FALTÓ AGUDEZA A AQUELLA O AQUEL QUE DIJO "NO ES MÁS VIEJ@ QUIEN ARRASTRA LOS PIES SINO LAS IDEAS".


EN ESTE SENTIDO, TENGO QUE RECTIFICAR DE LO DICHO AYER A PROPÓSITO DE LAS HERMANAS MAYORES, PORQUE SON PRECISAMENTE ELLAS, LAS HERMANAS CON LAS QUE ESTOS DÍAS COMPARTO PAN Y ESPERANZA, PLEGARIA Y SUEÑOS, MAR Y BRISA, SILENCIO Y PALABRAS, LAS QUE EN NINGÚN MOMENTO ARRASTRAN SU VIDA, AUNQUE SÍ SUS PIES.


DE TODAS MANERAS, AQUÍ VA UNA FOTO "INUSUAL" DE LAS QUE REALMENTE HEMOS VENIDO, SIN SER LO QUE SE DICE MAYORES, EN ACTITUD DE DISCÍPULAS: APRENDIENDO, MIRANDO, ESCUCHANDO Y REFLEXIONANDO DETRÁS DE LOS PASOS LENTOS DE LAS MAYORES, CRUZANDO NUESTRA MIRADA, TODAVÍA INQUIETA E INSATISFECHA, CON LA SUYA, PACIFICADA Y SERENA.


¡CÓMO ENSEÑA UNA VIDA COMO LA SUYA QUE PODRÍA SINTETIZARSE EN UNA PALABRA: ¡DIOS, SÓLO ÉL!. Y EN ÉL TODO LO QUE NO ES DIOS COMO ABSOLUTO, PERO QUE VIENE DE DIOS: EL AMOR QUE LO ES REALMENTE, NO EL QUE SE DICE O SE DEFINE O EL QUE SE "HACE" SIN AMOR, O EL QUE SE DEFIENDE A TORTAZOS, O A BALAZOS, O A NAVAJAZOS... EL AMOR, SÍ, PERO TAMBIÉN LA VIDA, LA BELLEZA, LAS PERSONAS, LOS ESPACIOS CREADOS, LA ALEGRÍA DE SER, DE ESTAR, DE COMPARTIR, DE DISFRUTAR, DE SUFRIR, TAMBIÉN... QUE EL AMOR -¡Y DIOS COMO AMOR!- NO SÓLO SE GOZA, TAMBIÉN SE "PADECE".

NOSOTRAS, LAS TRES, ESTAMOS EN PROCESO DE ALCANZAR A ESTAS MAESTRAS DE VIDA. LAS TRES QUE SOMOS WINI, DE MONTILLA (la más "oscura"), GUADALUPE, DE BADAJOZ, y YO.
VELOS AL VIENTO Y QUE NOS QUITEN LO "BAILAO"

lunes, 11 de mayo de 2009

COMO AVES MIGRATORIAS EN EL INFINITO DE DIOS


Ayer llegamos al Puerto de Santa María, todo un lujo para quienes pasamos la vida circunscritas a unos cuantos metros cuadrados que, por muchos que sean, siempre son pocos e insuficientes para que la mente, el espíritu, el cuerpo también, se expansionen, respiren otros aires, sientan otras brisas, deambulen por otras playas...

Vinimos cinco. Nos encontramos a 16 más. Somos en total veintiuna monjas de diferentes lugares; vinculadas por lo que nosotras llamamos LA FEDERACIÓN, que es como nuestra Casa común, como una de esas grandes posadas de pueblo, con muchas habitaciones (cada una de las cuales vendrían a ser nuestros conventos: Montilla (Córdoba), Cáceres, Badajoz,Sevilla, Campanario, Almendralejo.

¡Ah!. También está con nosotras un fraile de esos de los que san Francisco quería tener "una selva" (muchos) en su familia carismática: sencillo, fraterno, paciente, humilde, pobre... ¡Un hombre de Dios! Su nombre Manuel. ¡Qué curioso, Enmanuel significa Dios con nosotr@s) Ahora y aquí, por el hecho de ser él sólo, es el "bendito entre las mujeres". Además, es un hombre con mucha sensibilidad, con una profunda experiencia de Dios, más que palpable en sus gestos, en sus palabras, en su trato...

A tod@s nos reúne un proyecto de formación que se planifica a comienzo de año, de todos los años con miras a favorecer, a través de diversos Encuentros, la formación de las Hermanas Clarisas.
Concretamente, en éste prevalece la convivencia, el trato cercano, la alegría de sabernos y sentirnos hermanas, llamadas por el Señor a hacer camino común con sentido de evangelio. La mayoría de las participantes pasan de los ochenta ¡Como ná! Y a alguien podría sugerirle una pregunta casi lógica: ¿Pero, qué van a aprender estas Hermanas que han acumulado sapiencia a lo largo de tantos años?. Es verdad que la vida es una escuela de puertas siempre abierta, pero, ellas, las Hermanas, sin pretenderlo, se han convertido en maestras de vida para nosotras, las más jóvenes (yo me cuento entre estas tales, faltaría más...)

De Llerena (de donde soy), vinimos Mariana, Celina, María de los Ángeles (que, por cierto, es natural del Puerto de Santa María y criada, bien criada, en san Fernando), Rosario, que es nuestra "supe" y yo.

La Comunidad, la mía, la de Llerena, no es que se haya quedado sin "maestras de vida" por que éstas que acabo de mencionar hayan "emigrado" (en una KIA CARNIVAL, por autopista) al sur de España, como las aves, buscando otro contexto vital.
Con mis hermanas: Pilar, Wicha, Verónica, Sole, Lulú, la Chave, María, Fátima y Cecilia, se ha quedado "mi Nati", una hermanita de ochenta y un años que no ha podido venir a este precioso lugar, porque ya no está para salir de casa... Tiene alzheimer. La vida impone sus límites y ¡ay de quien intenta traspasarlos!

Desde aquí un besito a mi Nati y saludos a mis hermanas que la están cuidando con un amor y una ternura infinitas. Para todas ellas, mi cariño y mi recuerdo, tan inmenso como el mar. ¡Nunca mejor dicho!

sábado, 9 de mayo de 2009

Lectura de la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios según san Juan 14, 7-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:-«Si me conocéis a mi, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»Felipe le dice:- «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica:- «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mi, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mi, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

jueves, 7 de mayo de 2009

SE HACE CAMINO AL BUSCAR

Lectura de la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 14, 1-6



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:- «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice:- «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»Jesús le responde:- «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»


COMENTARIO:


Se cuenta de un funambulista que daba grandes demostraciones de su habilidad caminando sobre una cuerda floja a alturas m uy elevadas, sin la seguridad de una red. Un hombre llegó a oír de su fama, y lo invitó a dar una demostración en su ciudad. Se colocó la cuerda sobre unas caídas de agua muy altas, y el equilibrista empezó a caminar, empujando una carretilla. La gente reunida abajo miraba para ver si el hombre podría cruzar. Cuando cruzó exitosamente, todos le dieron un aplauso -y luego lanzaron un grito apagado al darse cuenta de que tenía los ojos vendados.Quitándose la venda, el equilibrista le preguntó a su anfitrión: - ¿Cree usted que yo pueda cruzar esas caídas de agua?Respondió el anfitrión: - ¡Claro que sí! ¡Lo acabo de ver con mis propios ojos! Le respondió el equilibrista: - Entonces súbase a la carretilla.”


En la perícopa evangélica de este viernes de la cuarta semana de Pascua, la Palabra de Jésús me ha recordado este pequeño pero ilustrador relato del funambulista.
Creer en Dios y creer también en Jesús podría compararse con ese "meternos" en la carretilla del hombre que camina seguro -¡con los ojos vendados!-, por una cuerda y tener la certeza de que estamos en buenas manos

¡Que no tiemble vuestro corazón! Y una se pregunta: "¿Qué día de nuestra vida se nos escapa sin que nuestro corazón se abata, tiemble, dude, sufra, se duela...?. Ni uno. Sea por una cosa, sea por otra, la vida, siempre tan imprevisible, nos pone en situación de temblar, de dejarnos con la sensación de haber perdido el suelo bajo los pies. ¡Y es que nuestra condición humana es tan precaria, tan frágil, tan contingente que da mucho para temblar!


Una enfermedad, propia o ajena, más la primera que la segunda, la muerte de alguien que queríamos, que conocíamos, que nos afectaba, un fracaso afectivo, laboral, pastoral, una manera de ser que quisiéramos que no fuera la nuestra, el deteriroro físico o psicológico, lo más gris del día a día, la preocupación por el mañana... ¿no nos hace temblar y vivir esa sensación de asemajarnos un Goliat arrodillado ante el debilidad de un David tan diminuto?
Etsa condición que somos y que nos define: tan precaria, tan frágil y contingente, nos da para más de un tempblor de corazón.
Que bueno si, a lo largo del día, o de la tarde, todavía tenemos un rato para rescatar la Palabra de Jesús del rincón de la memoria donde la dejamos aparcada al escucharla o al leerla: "Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Creed en Dios y creed también en mí" y nos aventuramos a darle la posibilidad de pensarla, de repetirla, de escucharla como lo que es UNA PALABRA PERSONAL, DICHA PARA MÍ. ¡Vamos a intentarlo! Vamos a darle la psoibilidad de nuestra confianza; hagamos súplica de ella y que la suplica se nos vuelva plegaria y encuentro con Él, conmigo mism@ ycon lo mío, con @s otr@s, si es que quieren, si es que quiero.
"En la casa de mi Padre hay sitio par tod@s. Yo voy a preparároslo" Es ingenuo pensar que el sitio/lugar/espacio qdel que Jesús nos habla es algo físico, algo que está esperando en el más allá. ¡En absoluto! Jesús vive la plenitud del Padre. Se siente queriod por Él, arropado, motivado, impulsado, enviado a los pobres. Esa es la experiencia a la que nos convoca Jesús. Ese es el lugar, el sitio: la experiencia personal, el encuentro peronal, íntimo con el Abbá, un ecuentro que se realiza en el aquí, en el hora, en el ya de nuestra vida.
Elijas el camino que elijas, vayas donde vayas, si Dios forma parte de tu "hoja de ruta", entonces entenderás qué quiere decir Jesús cuando se autodefine como camino, como verdad, como vida.
¡Qué desatino pretender creer o hacer creer (que es un desatino aún peor) que el camino de Jesús sólo se ratrea en la Iglesia!
L@s pobres, siempre ell@s, son nuestra mejor referencia en los caminos de la vida en los que decimos que buscamos a Dios, en los que Él mismo nos aborda.