sábado, 30 de mayo de 2009

De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 21, 20-25

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y éste ¿qué?» Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.» Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?» Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo.

viernes, 29 de mayo de 2009

DE LA MEDIOCRIDAD HIRIENTE AL AMOR CRUCIFICADO


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 21,15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice:«Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

COMENTARIO

No podemos acercarnos al texto que hoy nos regala la liturgia, un texto tan evocador, tan íntimo, desde una postura romántica o sentimental.
Pedro es cuestionado por Jesús por tres veces: "Me amas,? ¿Me quieres? ¿Me amas?"
¿Por qué evitar el romanticismo, el sentimentalismo, el intimismo? En primer lugar porque no se puede entender el texto de Juan sin conectarlo con aquel otro donde Pedro, arrastrado por las circunstancias a ser realmente testigo del un Maestro cobardemente arrestado, aquel momento cuando Jesús más lo necesió como amigo, como discípulo, y donde Pedro no fue capaz de responder más que con la cobardía y la negación: "Yo no conozco a ESE hombre".
Frente a lo que podamos pensar, esta respuesta de Pedro entonces era tan verdadera como la confesión de amor que le escuchamos decir hoy.
Pedro no conocía a Jesús, o, por decirlo d eotra manera, conocía a un Jesús a su medida. pero que no separecía en nada aquel Maestro con el que compartía el camino de Galilea a Jerusalén. El discípulo testarudo, no tenía ni idea de por donde iban los tiros. De ahí las respuestas que fue dando a lo largo del camino, siempre apresuradas, demasiado espontáneas, excesivamente ideológicas: "Tú eres el Mesías" o "Yo daré mi vida por ti" "?Lavarme los pies tíu a mi?" , y otras parecidas.
¿Qué ha sucedido en el tiempo que va de una negación ante la insinuación de una mujer a la confesión de un amor herido pero sincero en la orilla del lago? Porque, es evidente que aquel Pedro miedoso no es el Pedro vencido, transformado de ahora?. Es Pedro, pero no es el mismo.
Ha pasado que Pedro ha asumido la experiencia de cruz, de rechazo, de fracasao y de escándalo de su Maestro. Pedro ha tocado sus fondos más oscuros, su pecado, su oscuridad y su mentira. se ha dado cuenta de que seguir a Jesús hasta ese momento ha dependido de él mismo, de sus fuerzas. Se ha dejado aleccionar por la desolación. Como el hijo pródigo d ela parábola, su conversión no ha consisitido en empezar de cero, sino desandar el camino que previamente le había conducido a la negación de su Maestro.
Pedro, como discípulo, como amigo y compañero del Crucificado, tiene que hacer suyo el fracaso de Jesús. Si lo hace estará en condiciones de seguirle, de "ponerse detrás de él" y no delante como ha pretendido antes tantas veces y de tantas maneras.
Seguir a Jesús no nace de un viluntarismo enfervorizado. Seguir a Jsús se hace y se expresa en el día a día, en los momentos donde las vida pone en siatución de asumir la cruz, el rechazo del mundo.
Ahora Pedro ha aprendido qué supone, qué significa ser discípulo de Jesús. No se es seguidor en unos tramos del camino, no se es discípulo a ratos, se es siempre y en toda circunstancia.
Pedro es ahora convocado a seguir a Jesús en obediencia a la fe: "Otro te ceñirá e irás donde no quieres". Pedro es convocado a morir dando la vida: "Apacienta mis ovejas, pastorea mis corderos" No se puede ir por libre.
Ahora sí, Pedro, ahora purificada tu fe, asumida la cruz, sígueme.
Esta misma es la llamada a la que, igual que Pedro, estamos convocad@s cada un@ de nosotr@s. Sin experiencia de cruz y de fracaso, no hay seguimiento posible. Habrá seguimiento ideológico pero éste, tarde más, tarde menos, se desvanece, se derrumba.

jueves, 28 de mayo de 2009

JESÚS + TÚ + YO = UNIDAD

De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 17,20-26

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: «Padre santo, no sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí.Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos.»

COMENTARIO


Ayer, reflexionábamos el texto de Juan considerando la enorme carga afectiva de aquellos verbos que nos trasladaban la imagen de un Dios, que en Jesús, por decirlo de alguna manera, nos hacía posible acercarnos a él y contemplarlo en su aspecto más femenino, más maternal. Eran verbos que aludían a su hacer con nosotr@s:cuidar, custodiar, dar su palabra, provocando con ello la nuestra, participar de su alegría y enviar a vivir desde la verdad de su Palabra.

Hoy, en sintonía con el texto de ayer, Jesús pide al padre que, como hermanos y hermanas nos mantengamos en la unidad. Esta unidad que Jesús suplica para su comunidad, para nosotr@s, sólo puede ser posible desde el amor y el encuentro personal con Él.
Unidad no quiere decir uniformidad, que todos tengamos que pensar lo mismo. No significa necesariamente, estar de acuerdo en todo, ni hacer las mismas cosas. Esta Unidad no surge de la simpatía, ni siquiera de la empatía de unos con otras ni que haya que excluir, echar fuera cualquier tipo de diversidad, de diferencia. Ni una ni otra son una amenaza para la unidad total en Jesús.

El Espíritu del Señor, que es su Fuerza, su Aliento, su Amor, su Vida en nosotr @s nos convoca a la unidad desde la pluralidad, desde nuestro ser diferentes unos de otros. La diversidad es legítima necesaria. En este Proyecto de Reino que nos exige ser una Comunidad unida, tod@s tenemos nuestra parte de responsabilidad, de compromiso. Para bien o para mal. Siempre es así. Podemos ser lo que optemos ser y aportar lo que optemos aportar: o instrumentos de unión o de des-unión. O una cosa o la otra. Depende de mí, pero también depende de ti.

En la Comunidad de Jesús, a la que hemos sido incorporados cada una y cada uno de nosotr@ caben todos los colores, todas las ideas, todas las culturas, hombres y mujeres, listos y menos listos, santos y mediocres.

Pero esta unidad, igual que ocurre en una familia, no se logra de la boche a la mañana. Esta unidad querida y orada por Jesús es difícil de establecer sin esa figura que en nuestras casas suele encarnar la figura materna. El padre representa siempre la autoridad, la madre, por su parte, encarna esa sensibilidad única para unir a l@s hij@s tan diferentes entre sí.

Esto es lo que hizo y desde el cielo sigue haciendo Jesús con nosotros. Rogar paraque seamos una sola familia; él mismo se ha colocado al frente como modelo para todos. A nosotr@s nos toca continuar la oración de Jesús, seguir rogando al Padre para que ningún tipo de ambición, de codicia, de envidia o de protagonismo desaforado, nos rompa, nos desuna y nos disperse, como vemos que ocurre hoy en tantas familias. La unidad que Él nos ha ganado con su vida y también con su muerte y resurrección es un reto para la Iglesia, entiéndase, para cada un2 de nosotr@s.


Hay para tod@s en la Palabra una llamada a ir superando mentalidades excluyentes, actitudes de juicio y de condena, mentalidades fariseas y puras, para entrar en esa sana pluralidad de ser hombres y mujeres convocados a una mesa común.

miércoles, 27 de mayo de 2009

COMO EL QUEHACER DE UNA MADRE


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 17, 11b-19


En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: - «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.»



COMENTARIO

Ya lo hemos señalado en ocasiones anteriores. Me refiero a la manera de escribir de Juan, lenguaje accesible, a primera vista incomprensible. Con todo, del texto de hoy se puede extraer una idea principal que recorre la perícopa a través de cada una de las expresiones de Jesús. Esa idea es, por una parte, la imagen que Jesús nos da de Sí mismo y de su hacer con nosotr@s, y, por otra, la del Padre y la su hacer con Él y con nosotr@s.

Al leer el texto, así lo veo yo, merecen una atención especial los verbos, cargados de afectividad. A través de ellos, Jesús nos traslada la imagen de un Dios con los rasgos y el quehacer propios de una mujer-madre.
¿Qu´de verbos son estos? Guardar, custodiar, alegrar, dar la Palabra, librar del mal , consagrar en la verdad, enviar...
El pasaje del evangelio nos pone en contexto y situación de despedida. Nos informa de que es llegada la hora en que Jesús tiene que devolverle al Padre lo que previamente ha recibiod de Él, tidene que darle cuenta de la tarea que le ha encomendado: nuestro cuidado. Jesús ha hecho todo lo que ha estado de su parte y en su mano para no defraudar al Padre, que tanto cariño le ha demostrado. Además, Jesús ha llevado a término su quehacer en este mundo. Su manaera de proceder con l@s suy@s recuerda lo que una mujer-madre, movida por su amor a l@s hij@s , se siente obligada a realizar: guardarl@s, custodiarl@s , hacer que se experimenten la alegría de vivir, para poder para reconocerse, entenderse y vivirse a sí mism@s como seres amad@s gratuitamente, anticipadamente, desmesuradamente. L@s guarda del mal, de cualquier peligro y, para ello, no dudará en arriesgar su propia vida y de echar mano de todos los recursos a su alcance.

Les he dado tu Palabra, dice Jesús. Una madre, desde el momento mismo del nacimiento de su hij@, y, aunque sabe que éste/a no está capacitado aún para entender nada de lo que le dice, y mucho menos para responderle, no cesa de dirigirle palabras, para que vaya experiemntándose a sí mism@ como lo que es, un ser nacido de la relación y para la relación surgido gratuitamente de otra que no ha cortado su comunicación con él/ella una vez que ha abandonado el señno protector. De esta manera hace a su niñ@ receptor/a de un amor exclusivo, único, envolvente... Así le demuestra su cariño, su ternura, su preocupación e interés por él /ella.

Manténl@s en la verdad. Una buena madre, por otra parte, va enseñando a su niñ@ las ventajas de moverse siempre en la vida en base a la verdad. Es el mejor camino, el único camino para ser fiel a sí mism@, a l@s demás, a Dios.

La Palabra hoy, como siempre, es una nueva invitación a mirar a Dios desde otras claves, con otros ojos, situad@s en ese ángulo desde donde en Dios parece difuminarse su habitual aspecto autoritario e intransigente de padre para retomar ragos puramente maternales.

L@S QUE SOBRESALTAN


Un día sí, otro también y el del medio, ZP, Chaves (no confundir con el de la República Bolivariana de Venezuela), Bibiana, la Chacón y compañer@s mártires (¡quién les iba a decir que a su nombre se les iba a anteponer el del cargo de Ministr@!), nos sobresaltan con acciones y declaraciones que, en el fondo no entiendo bien porqué sorprenden dado que siempre las esperas y casi las adivinas, dado el nivel "intelectual" de l@s susodich@s.

Td@s ell@s salieron, como la creación, de la nada, o, por mejor decir, de un mal barro que nunca nadie ha logrado modelar. ¡Cómo se resisten a ponerse en otras manos! ¡Ell@s!
¿Por qué, pues extraña tanto que sus pensares, haceres y decires pongan de manifiesto a quien actúan y se mueven a gople de improvisación, cuabdo no de insensatez?.
Sus dichos y sus hechos surgen, como ell@s, de la nada que son, pero siempre apuntan a la destrucción de todo lo que tocan, a la aniquilación de lo bueno, al caos de lo que ya estaba en orden...

ZP hoy va de fútbol. ¡A Roma y sin pagar un euro! ¡Qué morro!
Que el Señor reparta suerte a los fotbolistas. Lo digo por la fama de gafe que tiene el Presi.

Chaves no sabe cómo disimular sus nervios. ¡Lor recursos, con los años, también van perdiendo vitalidad! ¡Esta vez, como tantas otras, lo han pescado!. Com tantas otras, también, sabrá escupir disimuladamente el anzuelo que ha mordido, ahora sí, fuera de sus dominios, sin sentirse arropado por su Andalucía del alma!. ¡España es mucho más grande y los chismes y las noticias traspasan las fronteras de los propios fueros! La corrupción vocea solapada detrás de la mentira que, por cierto, y es verdad, tiene las patas muy cortas. Otra cuestión nes si, como siempre, quienes por deber y decencia deben tonar cartas en el asunto, echarán mano de las cortinas de humo que atontan e invisibilizan las situaciones.
Los millones ¡como son tantos! "suenan" debajo del casco de protección de l@s asalariad@s de la empresa Canadiense a la que el Vicepresidente Manolo (¡qué bien suena lo de Vicepresidente ¿o no?!) favoreció para, asu vez favorecer, valga la expresión, a su Paula de su alma. ¡Diez millones y pico de euros, bah, ¿eso qúé es?. Sin duda una minucia para quienes día sí, día también, acostumbran a "barrer para casa".

La Bibiana, otra que tal baila (no me habia dado cuenta de lo bien que me ha quedado la frasecita, teniendo en cuenta las habilidades de la de Igualdad pa´l bailoteo) ahora sale con un asunto de "tetas" ¡Oiga que no somos vacas!. Cierto y verdad es que no somos tan monas como usted, ¡qué más quisiéramos "las del montón" , pero, indudablemente, lo que sí somos es infinitamente más honestas que usía. ¡Qué cultura! ¡Qué sensibilidad! ¿He dicho sensibilidad?. ¡Qué despiste!

Y así. Suma y suma y suma y vuelve a sumar que mañana, mañana habrá más y la cuenta se agrandará.
¡Ojalá que el Barcelona esta noche, en Roma, sea el que sume más: ¡goles, claro!

martes, 26 de mayo de 2009

Vida eterna ¿cuándo, dónde cómo?


De la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 17, 1-11a


En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo:- «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste.Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo.Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste.Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo.Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra.Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado.Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos.SI, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado.Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.»


COMENTARIO


El lenguaje de Juan, evidentemente, no es accesible. Nos resulta, cuanto menos, excesivamente denso. Aclara poco. Nos deja con la impresión de habernos quedado bastante confus@s.

En este tema se trata de retomar la cuestión que comentábamos ayer,es decir, el intento reiterado y machacón por nuestra parte de "separar" lo que en sí es inseparable: lo humano y lo divino que nos habita, que nos configura, que nos hace ser lo que somos.

Del texto me quedan resonando las palabras de Jesús, aclarandonos en qué consiste esa vida eterna que nosotr@s hemos pensado y ubicado en un más allá incierto y difuminado , cuando todo se juega en este "más acá", en esta orilla del día a día.

Creo que la oración de san Agustín que ahora voy a trasncribir a esta página, puede iluminarnos la Palabra del evangelio de este día y, sobre todo, puede poner criterio y sentido común en la manera de cómo entender esa vida eterna hacia la que vamos haciendo camnio desde nuestro en el presente y que, sin duda, deja de ser sino una prolongación de lo que vamos viviendo en este ahora que tenemos entre las manos.

El evangelio del día de la Ascensión de Jesús lo deja meridianamente claro cuando aquell@s discípul@s, al ver que el Maestro se les "escapaba" y los dejaba en situación de ejercer su reponsabilidad, optan por mirar embobad@s al cielo. Fue en ese momento de dejadez y de nostalgia cuando hubo que "ponerl@s al loro. Era mucho lo que les quedaba por hacer para prolongar las actitudes y los sentimientos de ese Jesús Compasivo en un mundo extraño, hostil, como el nuestro.


Ahí va la lúcida oración de san Agustín. No es siuciciente leerla de corrido. hay que detenerse, implicarse.



No reces a Dios mirando al cielo, mira hacia dentro.

No busques a Dios lejos de ti,
sino en tí mism@...
No le pidas a Dios lo que te falta:
¡búscalo tú mism@!, y Dios lo buscará contigo,
porque ya te lo dio como promesa
y como meta para que tú lo alcances...
No reproches a Dios por tu desgracia;
¡súfrela con Él! y Él sufrirá contigo;
y si hay dos para un dolor, se sufre menos...
No le exijas a Dios que te gobierne
a golpe de milagros desde afuera;
¡gobiérnate tú mism@!
con responsable libertad, amando,
y Dios te estará guiando
¡desde adentro y sin que sepas cómo!..
No le pidas a Dios que te responda
cuando le hablas; ¡respóndele tú!,
porque Él te habló primero;
y si quieres seguir oyendo lo que falta
escucha lo que ya te dijo...
No le pidas a Dios que te libere,
desconociendo la libertad que ya te dió.
¡Anímate a vivir tu libertad!
y sabrás que sólo fue posible
porque tu Dios te quiere libre...
No le pidas a Dios que te ame,
mientras tengas miedo de amar
y de saberte amad@.
¡Ámalo tú! y sabrás que si hay calor
es porque hubo fuego,
y que si tu puedes amar
es porque Él te amó primero.


¡Como ná!

lunes, 25 de mayo de 2009

EL MUNDO, QUE NO LAS NUBES


Anuncio de la Buena Noticia de Jesucritos, Hijo de Dios según san Juan 16, 29-33


En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús:- «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.»Les contestó Jesús:- ¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.»


COMENTARIO


Cuando anoche leía la Palabra del Señor, tuve que remontarme muchos siglos atrás en la historia para reencontrarme con aquellos primeros hombres (seguramente que también habría algunas mujeres, pero de ellas se sabe más bien poco, y se dice casi nada, nada) san Antonio Abad, el primer anacoreta, san Pacomio (el iniciador de la vida cenobítica), Pablo, y algunos otros quienes, a comienzos del siglo III, después que el emperador Constatino concediese por el Edicto de Milán la tolerancia del cristianismo en el imperio romano (por entonces no era la religión oficial del imperio, que eso llegaría poco después), dieorn origen a eso que en la tradición cristiana se conoce como la fuga mundi, esto es, la huída del mundo.

Parece ser que a estos hombres santos les resultó bastante incómodo encontrar su sitio en ese nuevo escenario social, cultural y religioso que surgía plagado de ambigüedad y donde cada uno profesaba la religión que mejor le convenía; donde se ofrecía culto a un si fin de dioses, empezando por el propio Emperador Constantino quioen, digámoslo claramente, al "favorecer" el movimiento cristiano, le hizo más mal que bien a la Iglesia, pues no dejó de manipularla a su antojo y de la que se sirvió, políticamente hablando, para consolidar su hegemonía.

No está d emás recordar que fue Constantino (copio y pego el texto que he encontrado en una página de historia, en internet) "quien colmó de privilegios a los cristianos y elevó a muchos obispos a puestos importantes, confiándoles, en ocasiones, tareas más propias de funcionarios civiles que de pastores de la Iglesia de Cristo. A cambio, él no cesó de entrometerse en las cuestiones de la Iglesia, diciendo de sí mismo que era «el obispo de los de afuera» de la Iglesia. Las nefastas consecuencias de tal situación no fueron previstas entonces. Debido, sin duda, al agradecimiento que querían expresar al emperador que acabó con las persecuciones, los cristianos permitieron que éste se inmiscuyera en demasía en el terreno puramente eclesiástico y espiritual de la Cristiandad. Las influencias fueron recíprocas: comenzaron a aparecer prelados mundanos que en el ejercicio del favor estatal que disfrutaban no estaban, sin embargo, inmunizados a las tentaciones corruptoras del poder y daban así un espectáculo poco edificante.

Como reacción a esta secularización de los principales oficiales de la Iglesia, insisto, surgieron el ascetismo y el monasquismo, que trataban de ser como una vuelta a la genuina vida de la primeras comunidades cristianas

En una situación como la descrita, de manera tan breve, estos santos varones buscaron en la Tebaida (Egipto), el lugar idóneo donde mantenerse fiel a la verdad del Evangelio. Para conseguirlo llevaron a cabo una ruptura radical, no con el mundo, sino con los valores y las acetogorías por las que se regía en ese momento histórico, la sociedad y la cultura de entonces. Le dieorn la espalda, lo reitero de nuevo, no al mundo como tal sino a las estrucuturas que lo sustentaban,
Desde aquel lejano entonces ha seguido habiendo hombres y mujeres (me cuento entre ellas) que hemos ido haciendo otro tanto al optar por una forma de vivir en consonancia con el Proyecto de Jesús, es decir, con una Forma de vida que encuentra el sentido en la vida y en el mensaje liberador de Jesús. No de espaldas al mundo (aunque habitemos el monasterio, que los muros son de cristal...) sino inmersas en él, sobradamente conocedoras de la realidad socio-política, cultural, ecónómica, eclesial... en fin. Que, a fin de cuentas sólo se entera de que vive quien vive...
Es cierto y verdad que la Iglesia se empeñó a lo largo de muchos siglos en sobredimensionar y recomendar a las mujeres y los hombres "verdaderamente religios@s", este rechazo del mundo, esta separación, este odio hacia el mundo. Por eso, parecía que el Evangelio estba al alcance de estos grupos. ¡Madre mía de mi vida! Y Dios, faltaría más, "en el bote".
Fue el Vaticano II quien puso de relieve la necesidad y el compromiso de tod@s los cristian@s por ser "levadura en la masa", entiendáse lo d ela masacomo el mundo. Era hora de recuperar la espiritualidad de lo cotidiano, salpicando de evangelio la realidad humana, es decir, de dedicarse no tanto a la devoción cuanto a la obligación haciendo de ésta trampolín para aquélla. ¿Cómo vivir una fe de espaldas al mundo, a la historia, a los hombres y mujeres que pueblan calles, nuestros pueblos y ciudades? ¡Suena un poco a surrealismo, ¿verdad?! ¿Qué decir en este sentido d ela vida y del quehacer de Jesús en su etapa histórica, pringándose como el que más para establecer un orden nuevo de ser, de estar, de concebir, d eproyectar...?

Todo esto viene a cuento porque el evanglista Juan pone frecuentemente en boca de Jesús , como hace hoy, el término mundo y, siempre nos da la impresión de que tiene connotaciones negativas. Baste de ejmplo algunas citas de su evangelio: "Yo les he comunicado tu Palabra; pero el mundo l@s odia porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que l@s saques del mundo, sino que los protejas del mal. Así como yo no soy del mundo, tampoco ell@s son del mundo; "El mundo os odiará porque me ha odiado a mi primero" "En el mundo tendréis luchas pero tened valor, yo he vencido al mundo", etc.

¿A qué mundo se refiere Jesús? ¿Será acaso a éste en el que, parafraseando a san Pablo, "somos nos movemos y existimos"?. ¿Es tan perverso el mundo para que le demos la esplada, lo odiemos o lo ignoremos? ¿No será más bien que somos nosotr@s los que lo hemos pervertido con nuestras más que evidentes injusticias, nuestra mentira, nuestra oscuridad, en definitiva, con nuestro pecado que siempre tiene que ver con el/la otr@, con su dicha o desdicha?

Buena ocasión la que hoy nos brinda la Palabra del Señor para examinar nuestra actitud ante el mundo, ante la vida y la historia, términos que podrían ser sinónimos. La Palabra HOY nos regala la posibilidad de ejercer algo tan saludable y construcitivo (si se hace acertadamente, claro) como es la crítica, o mejor aún, la autocrítica: ¿Quien soy yo y qué hago en el mundo? ¿A qué llamo mundo? ¿Cómo me implico en hacer de él un lugar habitable, huamno y humanizador?.

miércoles, 20 de mayo de 2009

UNA MIEMBRA SIN SESO



La foto, puro marketing, es elocuente por por sí sola: la camiseta "unisex" ¡faltaría más! y el dibujito, nada original: el varón, escoba en mano, pero sin barrer y la "varona", cartera en mano, también, pero mirando (los dos sin ojos, ¡muy curioso!) al varón como pidiéndole permise para emprender/estrenar camino hacia la oficina.



En fin, esto tenemos, esto quisimos, esto nos dieron, quizá lo merececimos...



No haría falta que ningún catedrático de genética, bioética, o que ningún sociólogo o filósofo o teólogo perdiera el tiempo comentando la "brillante" afirmación de la Miembra Bibiana. Al fin y al cabo ¿alguien esperaba algo tan distinto de lo que está haciendo después de salir casi de la nada?


Por lo que se ve, continúa muy metida en los gajes del flamenco, eso explica por qué es una miembra que se mueve a impulsos de los pies y las caderas. Lo digo, insisito, por sus haceres cuando, por aquel entonces, que no hace tanto, no era más que lo que era, alguien que le daba al flamenqueo ¡y olé!. Y es que, al final, una va cayendo en la cuenta de que hay cerébros que no dan más de sí que lo que dan. ¿Cómo pedirle peras al olmo? Imposible.


De todas formas, y pagando tributo a la verdad, no es que haya que echarle todas la culpa a una pobre miembra que solamente, y por no perder sueldo, piso, viajes,trajes, status social, amistades inimaginables, en definitiva, una manera de ser y estar como Alicia en el país d elas maravillas, obedece órdenes del jefe, por cierto, un miembro con idéntica capacidad intelectual de su "producto estrella"


Ahora sale esta diciendo que un feto de tres meses largos es un ser vivio, pero no un ser humano ¡ Y se quda tan pancha!. ¡Qué vergüneza! Cada vez va siendo más bochornoso sentirme española y gobernada por gente de esta calaña.


Todos los días estos zapaterin@s nos sobresaltan con alguna ocurrencia que ellos llaman "progre".


Para mí que tanto el jefe como su miembra, a juzgar por su nivel intelectual, son de otra especie ¿Porcina, tal vez?


Algo raro se les nota los veo, y escucho sus "gruñidos" afortunadamente, por la TV.


Que el Señor nos ayude a no perder nuestra esperanza en que, tarde más, tarde menos, esto cambiará (y no me refiero a cambiar de políticos, que eso ya lo hacen ellos), Que no decaiga nuestro afán de luchar y de seguir rezando por esta "especie", gente a la que NO LE IMPORTA NUESTRA VIDA, SINO NUESTRO VOTO, bueno, el voto de quien se lo da, claro, que yo no hago esas aberraciones. No porque que sean del PSO (que la E de España cada vez está más borrosa y los obreros más desprotegidos), sino por decencia personal, por cordura y por inteligencia, que tampoco es que tenga mucha, pero sí la suficiente para darme cuenta de que hay homínid@s que no han llegado a evolucionar, aunque tengan ojos azules y cejas puntiagudas y una carita de "virgencita de portal de belén" de esas que dan el pego porque trasladasn la sensación de que, tan dulce su rostro, parece incapaz de romper un solo plato. Lo que sí rompe, cercena, desguaza, se carga es a cientos, miles de seres humanos fráfiles, indefensos. Seres vivos, claro que sí, señora miembra, claro que sí, DE LA ESPECIE HUMANA.


La imagen la he tomado del periódico amigo El Pais, con el siguiente texto a pie de foto:
Nueve meses de gestacion
Primeras expresiones faciales. Además, se han generado imágenes en tres dimensiones del feto con ultrasonidos, en las que se ve como, con 11 y 12 semanas, golpea y mueve las piernas en una especie de acto reflejo. Con 24 semanas ya abre y cierra los ojos, saca la lengua y muestra sus primeras expresiones faciales. En el último trimestre de gestación, puede percibir sonidos y tiene sus primeras reacciones dormido.






domingo, 17 de mayo de 2009

JESÚS, EL "NIDO" DEL ESPÍRITU


Anuncio de la Buena de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 15, 26-16, 4a


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:- «Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.»


COMENTARIO
En los primeros versículos de la Biblia, cuando el autor sagrado refiere que en aquel principio "la tierra era caos y confusión y oscuridad, por encima del abismo, el Espíritu de Dios "aleteaba" o "se cernía " sobre las aguas (Gn 1,2). Posteriormente, cuando el Señor Dios modeló al hombre/mujer con el barro de la tierra "insufló en sus narices un aliento de vida" (2,7).
Más tarde, cuando el relato del diluvio, se nos informa de que Noé, después de cuarenta días lloviendo a cántaros, echó a volar una paloma para ver si el nivel de agua, que cubría toda la tierra, había descendido. El ave, sin tener donde posarse, regresó al arca. (Gn 6,9-8)
El relato del bautismo de Jesús que nos consignan los sinópticos (Mt 3,16 ss; Mc 1,10; Lc 3,22 ss), se asocia al Espíritu con la imagen de la paloma en descenso.
Desde el instante mismo d ela encarnación, cuando Dios hizo rebosar de la plenitud de la gracia a María. Jesús se convirtió en una especie de "nido" donde reposará el Espíritu permanentemente, para siempre. Jesús es el lugar donde el Espíritu nos encuentra, donde somos encontrad@s por Él.
Pero este "reposo" del Espíritu en el ser de Jesús, como tenemos ocasión de comprobar a lo largo de la vida de Jesús, no fue algo "inofensivo", pasivo. Jesús fue un hombre animado, dinamizado por el Espíritu, "traído y llevado", lanzado. No fue un hombre inhibido, replegado, un místico rígido,re-creado en sí y parea sí, un profeta solitario y raro; fue uin hombre abierto, a la novedad de la Palabra divina y humana, un hombre cercano a los marginados, a las mujeres, a los pecadores, a la gente que no podía cumplir la Ley.
Su forma de ser, animada por el quehacer del Espíritu, lo lleva a enfrentarse mcon los que, en nombre de Dios y de su santo Espíritu oprimen, minusvaloran, arrinconan, etiquetan de impuros, malditos o pecadores sin posibilidda de conversión.
Hasta que en la cruz, como partiendo de cero, cdomo dando muestras de estar preparado para llevar a cabo una nueva creación, "inclinando la cabeza entregó el espíritu" (Jn 19, 30).
Ese Espíritu dado, ofrecido, entregado, sigue buscando en la hoistoria mujeres y hombres que continúen la misión de Jesús que tiene que ser completada en cada un@ de nosotr@s, cristian@s.
El camino para identificar al Espíritu es ahora, hoy, más sencillo. Al lado de l@s empobrecid@s de l@s marginad@s, de l@s despreciad@s, de l@s que nadie quiere, podemos encontrar y ser encontrad@s por el Espíritu,. Serán las personas más necesitadas quienes nos vayan dilatando el espacio interior para que el Espíritu, como en Jesús, nos haga nido suyo, o, como dicen en el argot futbolero: se haga un hueco en nosotr@s", donde se pose y re-poise de nuevo y para siempre.
Sin el Espíritu, caos
Sin el Aliento de Dios, barro
Sin el Espíritu cristian@s en paro, sin misión
Sin el Espíritu, eternos evadidos, huyendo ciegamente de una cruz que por ser tan nuestra, nos acompaña for ever, always...

viernes, 15 de mayo de 2009

¡¡EN TIERRA!!, ESO QUE SOMOS, LO QUE, AL PARECER, PISAMOS


¡Pisamos tierra! ¡Desembarcamos en Llerena!. A las diez, después de un cafelito calentito y un poco de pan con mantequilla y mermelada de fresa, terminó nuestra aventura. Todas salimos, cada una para su sitio, contentas y agradecidas a Dios por lo que nos da. No así por lo que dicen que "roba", porque Él no es un ladrón ni un mercenario que "nos pilla a traición" . Envejecemos, enfermamos, decaemos porque la vida es así. Somos un ciclo vital de X años. Nuestras neuronas, nuestras células, tienen fecha de caducidad y, lógicamente, el deterioro se impone.
En fin, ya estamos aquí y estamos igual de esperanzadas que lo estábamos a orillas del mar. Ahora, el día a día, nos hará navegar por otras experiencias, otros acontecimientos, situaciones inesperadas que harán su aparición y que tendremos que vivir con intensidad, buscando el sentido, dándoselo desde Él.
Esto de la fe, experiencia a la que una no puede poner palabra: "Creo porque creo", decía Romano Guardini", es la mejor manera de adentrarse en el inseguro mar de la vida, a veces calmado, pero muchas, las más, agitado, revuelto.
Mucho sabía de travesías difíciles, inciertas Jesús de Nazaret. Su vida se desarrolló por las orillas del lago de Tiberiades. Allí conoció a sus amig@s, que serían después sus discípul@s . Allí mismo, con la barca siempre a punto, recorría todo el lago, de un margen a otro; del lado judío al lado pagano. Así un día, y otro día y todos los días. Casualmente, en éste último, en la orilla pagana, hizo más signos que entre "los suyos" .
Nosotr@s, que nos somos de raza ni cultura judía, estamos representados por este grupo.
Ahora llega de nuevo el momento de poner nuestra barca a su disposición, desde esta orilla, la vieja y remendada barca de nuestra vida. Dicen que son las mejores, las que mejor aguantan la fuerza de los vientos, el golpeo de las olas. Será por aquello de la calidad de la madera (que las cosas de antes eran más buenas que las de ahora, dicen nuestr@s mayores) será porque "el Patrón" la conoce y ella "conoce" y responde admirablemente a las manos de quien la timonea como nadie.
En fin, aquí estamos y aquí estaremos. El mar no es sólo el agua; el mar puede ser una vida abierta, sin horizontes, infinita. ¡En eso estamos!
Por cierto, la foto de la cabecera la hice yo, "in situ". ¡Precioso el mar!

miércoles, 13 de mayo de 2009

SE ARRASTRAN LOS PIES, NO LA VIDA


SIGO AQUÍ (¡ya me queda menos!), ENTRE LAS HERMANAS MAYORES.

NO LE FALTÓ AGUDEZA A AQUELLA O AQUEL QUE DIJO "NO ES MÁS VIEJ@ QUIEN ARRASTRA LOS PIES SINO LAS IDEAS".


EN ESTE SENTIDO, TENGO QUE RECTIFICAR DE LO DICHO AYER A PROPÓSITO DE LAS HERMANAS MAYORES, PORQUE SON PRECISAMENTE ELLAS, LAS HERMANAS CON LAS QUE ESTOS DÍAS COMPARTO PAN Y ESPERANZA, PLEGARIA Y SUEÑOS, MAR Y BRISA, SILENCIO Y PALABRAS, LAS QUE EN NINGÚN MOMENTO ARRASTRAN SU VIDA, AUNQUE SÍ SUS PIES.


DE TODAS MANERAS, AQUÍ VA UNA FOTO "INUSUAL" DE LAS QUE REALMENTE HEMOS VENIDO, SIN SER LO QUE SE DICE MAYORES, EN ACTITUD DE DISCÍPULAS: APRENDIENDO, MIRANDO, ESCUCHANDO Y REFLEXIONANDO DETRÁS DE LOS PASOS LENTOS DE LAS MAYORES, CRUZANDO NUESTRA MIRADA, TODAVÍA INQUIETA E INSATISFECHA, CON LA SUYA, PACIFICADA Y SERENA.


¡CÓMO ENSEÑA UNA VIDA COMO LA SUYA QUE PODRÍA SINTETIZARSE EN UNA PALABRA: ¡DIOS, SÓLO ÉL!. Y EN ÉL TODO LO QUE NO ES DIOS COMO ABSOLUTO, PERO QUE VIENE DE DIOS: EL AMOR QUE LO ES REALMENTE, NO EL QUE SE DICE O SE DEFINE O EL QUE SE "HACE" SIN AMOR, O EL QUE SE DEFIENDE A TORTAZOS, O A BALAZOS, O A NAVAJAZOS... EL AMOR, SÍ, PERO TAMBIÉN LA VIDA, LA BELLEZA, LAS PERSONAS, LOS ESPACIOS CREADOS, LA ALEGRÍA DE SER, DE ESTAR, DE COMPARTIR, DE DISFRUTAR, DE SUFRIR, TAMBIÉN... QUE EL AMOR -¡Y DIOS COMO AMOR!- NO SÓLO SE GOZA, TAMBIÉN SE "PADECE".

NOSOTRAS, LAS TRES, ESTAMOS EN PROCESO DE ALCANZAR A ESTAS MAESTRAS DE VIDA. LAS TRES QUE SOMOS WINI, DE MONTILLA (la más "oscura"), GUADALUPE, DE BADAJOZ, y YO.
VELOS AL VIENTO Y QUE NOS QUITEN LO "BAILAO"

lunes, 11 de mayo de 2009

COMO AVES MIGRATORIAS EN EL INFINITO DE DIOS


Ayer llegamos al Puerto de Santa María, todo un lujo para quienes pasamos la vida circunscritas a unos cuantos metros cuadrados que, por muchos que sean, siempre son pocos e insuficientes para que la mente, el espíritu, el cuerpo también, se expansionen, respiren otros aires, sientan otras brisas, deambulen por otras playas...

Vinimos cinco. Nos encontramos a 16 más. Somos en total veintiuna monjas de diferentes lugares; vinculadas por lo que nosotras llamamos LA FEDERACIÓN, que es como nuestra Casa común, como una de esas grandes posadas de pueblo, con muchas habitaciones (cada una de las cuales vendrían a ser nuestros conventos: Montilla (Córdoba), Cáceres, Badajoz,Sevilla, Campanario, Almendralejo.

¡Ah!. También está con nosotras un fraile de esos de los que san Francisco quería tener "una selva" (muchos) en su familia carismática: sencillo, fraterno, paciente, humilde, pobre... ¡Un hombre de Dios! Su nombre Manuel. ¡Qué curioso, Enmanuel significa Dios con nosotr@s) Ahora y aquí, por el hecho de ser él sólo, es el "bendito entre las mujeres". Además, es un hombre con mucha sensibilidad, con una profunda experiencia de Dios, más que palpable en sus gestos, en sus palabras, en su trato...

A tod@s nos reúne un proyecto de formación que se planifica a comienzo de año, de todos los años con miras a favorecer, a través de diversos Encuentros, la formación de las Hermanas Clarisas.
Concretamente, en éste prevalece la convivencia, el trato cercano, la alegría de sabernos y sentirnos hermanas, llamadas por el Señor a hacer camino común con sentido de evangelio. La mayoría de las participantes pasan de los ochenta ¡Como ná! Y a alguien podría sugerirle una pregunta casi lógica: ¿Pero, qué van a aprender estas Hermanas que han acumulado sapiencia a lo largo de tantos años?. Es verdad que la vida es una escuela de puertas siempre abierta, pero, ellas, las Hermanas, sin pretenderlo, se han convertido en maestras de vida para nosotras, las más jóvenes (yo me cuento entre estas tales, faltaría más...)

De Llerena (de donde soy), vinimos Mariana, Celina, María de los Ángeles (que, por cierto, es natural del Puerto de Santa María y criada, bien criada, en san Fernando), Rosario, que es nuestra "supe" y yo.

La Comunidad, la mía, la de Llerena, no es que se haya quedado sin "maestras de vida" por que éstas que acabo de mencionar hayan "emigrado" (en una KIA CARNIVAL, por autopista) al sur de España, como las aves, buscando otro contexto vital.
Con mis hermanas: Pilar, Wicha, Verónica, Sole, Lulú, la Chave, María, Fátima y Cecilia, se ha quedado "mi Nati", una hermanita de ochenta y un años que no ha podido venir a este precioso lugar, porque ya no está para salir de casa... Tiene alzheimer. La vida impone sus límites y ¡ay de quien intenta traspasarlos!

Desde aquí un besito a mi Nati y saludos a mis hermanas que la están cuidando con un amor y una ternura infinitas. Para todas ellas, mi cariño y mi recuerdo, tan inmenso como el mar. ¡Nunca mejor dicho!

sábado, 9 de mayo de 2009

Lectura de la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios según san Juan 14, 7-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:-«Si me conocéis a mi, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»Felipe le dice:- «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica:- «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mi, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mi, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

jueves, 7 de mayo de 2009

SE HACE CAMINO AL BUSCAR

Lectura de la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios, según san Juan 14, 1-6



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:- «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice:- «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»Jesús le responde:- «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»


COMENTARIO:


Se cuenta de un funambulista que daba grandes demostraciones de su habilidad caminando sobre una cuerda floja a alturas m uy elevadas, sin la seguridad de una red. Un hombre llegó a oír de su fama, y lo invitó a dar una demostración en su ciudad. Se colocó la cuerda sobre unas caídas de agua muy altas, y el equilibrista empezó a caminar, empujando una carretilla. La gente reunida abajo miraba para ver si el hombre podría cruzar. Cuando cruzó exitosamente, todos le dieron un aplauso -y luego lanzaron un grito apagado al darse cuenta de que tenía los ojos vendados.Quitándose la venda, el equilibrista le preguntó a su anfitrión: - ¿Cree usted que yo pueda cruzar esas caídas de agua?Respondió el anfitrión: - ¡Claro que sí! ¡Lo acabo de ver con mis propios ojos! Le respondió el equilibrista: - Entonces súbase a la carretilla.”


En la perícopa evangélica de este viernes de la cuarta semana de Pascua, la Palabra de Jésús me ha recordado este pequeño pero ilustrador relato del funambulista.
Creer en Dios y creer también en Jesús podría compararse con ese "meternos" en la carretilla del hombre que camina seguro -¡con los ojos vendados!-, por una cuerda y tener la certeza de que estamos en buenas manos

¡Que no tiemble vuestro corazón! Y una se pregunta: "¿Qué día de nuestra vida se nos escapa sin que nuestro corazón se abata, tiemble, dude, sufra, se duela...?. Ni uno. Sea por una cosa, sea por otra, la vida, siempre tan imprevisible, nos pone en situación de temblar, de dejarnos con la sensación de haber perdido el suelo bajo los pies. ¡Y es que nuestra condición humana es tan precaria, tan frágil, tan contingente que da mucho para temblar!


Una enfermedad, propia o ajena, más la primera que la segunda, la muerte de alguien que queríamos, que conocíamos, que nos afectaba, un fracaso afectivo, laboral, pastoral, una manera de ser que quisiéramos que no fuera la nuestra, el deteriroro físico o psicológico, lo más gris del día a día, la preocupación por el mañana... ¿no nos hace temblar y vivir esa sensación de asemajarnos un Goliat arrodillado ante el debilidad de un David tan diminuto?
Etsa condición que somos y que nos define: tan precaria, tan frágil y contingente, nos da para más de un tempblor de corazón.
Que bueno si, a lo largo del día, o de la tarde, todavía tenemos un rato para rescatar la Palabra de Jesús del rincón de la memoria donde la dejamos aparcada al escucharla o al leerla: "Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Creed en Dios y creed también en mí" y nos aventuramos a darle la posibilidad de pensarla, de repetirla, de escucharla como lo que es UNA PALABRA PERSONAL, DICHA PARA MÍ. ¡Vamos a intentarlo! Vamos a darle la psoibilidad de nuestra confianza; hagamos súplica de ella y que la suplica se nos vuelva plegaria y encuentro con Él, conmigo mism@ ycon lo mío, con @s otr@s, si es que quieren, si es que quiero.
"En la casa de mi Padre hay sitio par tod@s. Yo voy a preparároslo" Es ingenuo pensar que el sitio/lugar/espacio qdel que Jesús nos habla es algo físico, algo que está esperando en el más allá. ¡En absoluto! Jesús vive la plenitud del Padre. Se siente queriod por Él, arropado, motivado, impulsado, enviado a los pobres. Esa es la experiencia a la que nos convoca Jesús. Ese es el lugar, el sitio: la experiencia personal, el encuentro peronal, íntimo con el Abbá, un ecuentro que se realiza en el aquí, en el hora, en el ya de nuestra vida.
Elijas el camino que elijas, vayas donde vayas, si Dios forma parte de tu "hoja de ruta", entonces entenderás qué quiere decir Jesús cuando se autodefine como camino, como verdad, como vida.
¡Qué desatino pretender creer o hacer creer (que es un desatino aún peor) que el camino de Jesús sólo se ratrea en la Iglesia!
L@s pobres, siempre ell@s, son nuestra mejor referencia en los caminos de la vida en los que decimos que buscamos a Dios, en los que Él mismo nos aborda.

AUN NO HEMOS APRENDIDO




Lectura de la Buena Noticia de Jescuristo, Hijo de Dios, según san Juan 13, 16-20

Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo:- «Os aseguro, el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: "El que compartía mi pan me ha traicionado." Os lo digo ahora, que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy. Os lo aseguro: El que recibe a mi enviado me recibe a mí; y el que a mí me recibe recibe al que me ha enviado.»

COMENTARIO:
Afortunadamente, cada vez vamos siendo menos ingenu@s a la hora de dar crédito a tanta palabra, venga de quien venga, diga lo que diga que, desde la mañana a la noche, se nos cuela por el oído. ¡Se dicen tantas y en ocasiones con tanta brillantez, que todavía, aunque, insisito, cada vez menos, "picamos" el anzuelo"!.
Hoy estamos como más dispuest@s a poner en tela de juicio muchas de las palabras que se dicen y que nos dicen; también las que decimos. No,no tragamos a la primera. Ni siquiera a la segunda ni a a la tercera. ¡Nos han querido dar tantas veces gato por liebre, que ya no es tan fácil que prestemos oído a palabras huecas, vacías, insustanciales.
El pasaje del evangelio de este día nos viene a decir que Jesús no es un palabrero, ni un demagogo, ni un encantador de hombres y mujeres ingenu@s y/o bob@s. Él dice y hace, hace y dice. Su Palabra es su vida y viceversa.
Las palabras con las que hoy comienza la perícopa de Juan: "Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo..." ponen de manifiesto que Jesús no es de los que hablan por hablar, sino de los que se implican en lo que dicen, de los que ponen la vida y se la juega en sus propias palabras.
Después del gesto de lavarles los pies a l@s mig@s , Jesús dice -nos dice- que ese mismo gesto tiene que identificarnos nuestro seguimiento, nuestros ser discípul@s suy@s. Y eso, sin creer que estamos en sitaución de superioridad drespecto a quien no lo hace.
La historia dela Iglesia nos demuestra, una vez y otra, que eso de servir no ha sido siempre lo que mejor le ha salido. Y, al hablar d ela Igleisa, no lo hago exlusivamente de la Iglesia insitucuión, d ela igleisa jerárquica, aunque también. Hablo de tí y d emi, que somos y constituimos la Igleisa del Señor.
Esta Iglesia de Jesús se ha equivocado de tantas maneras a la hora de ejercer el "servicio", que ha arrastrado a much@s a un rechazo frontal, precisamente por decir una cosa y hacer la contraria.
La Iglesia tiene mucho que aprender de su Señor, aprender a agacharse y lavar los pies de aquellos a los que dice que sirve. Es más fácil, más creíble también, servir desde abajo y a los de abajo. La postura corporal para lavar los pies de alguien es la de ponerse a nivel de los mismos ¿Se imaginan a un@ que se pusiera a lavar los pies de otr@ erguido, puesto de pie? ¡Qué incómodo!
Jesús sabe a quienes ha elegido ¿Lo sabes tú?.
Facil, muy fácil es colocarle el letrero de "sucio traidor" a Judas, para quien nos parecen lógicas y apropiadas estas palabras de Jesús: 2No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: "El que compartía mi pan me ha traicionado." Pero, da la casualidad de que Jesús te ha elegido a ti y a mi; a ti y a mi a quienes muy a menudo, si no todos los días, nos sienta en su mesa, a su lado y, todavía hoy, después de diez, quince, veinte, treinta, cuarenta... años, aún no hemos aprendio a lavar los pies de nadie ¿Será que la artrosis nos impide agacharnos" ¿Será acaso la esclerosis espiritual (inercia, pereza, indiferencia, increencia...) que va, poco a poco paralizándonos para el servicio? ¿O qué será?

martes, 5 de mayo de 2009

MIRAR LO HUMANO, DESCUBRIR LO DIVINO


Lectura de la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios según san Juan 12, 44-50
En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando:- «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.Al que oiga mis palabras y no las cumpla yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, ésa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo lo hablo como me ha encargado el Padre.»
COMENTARIO:
Nuestra vida, lo que somos, aquello que podemos hacer, eso que l@s demás pueden ver, es, debe ser, reflejo de lo que Dios mismo hace posible en nosotr@s. Eso es, de alguna manera, lo que Jesús nos viene a decir en el pasaje del evangelio de este miércoles de la cuarta semana de pascua, es decir, que quien cree en Él, en sus obras, no puede quedarse sólo en eso, es necesario dar el salto a la fe para descubrir al padre que lo habita, que lo mueve, que lo trae y lo lleva, que le regala la experiencia de su cercana misericordia para que también él la reparta y la comparta.
Cuando tantas veces hacemos ostentación de nuestras obras, cuando, como dice J.Luis Perales en una de sus canciones, nos hacemos "pregonamos de nuestras caridades", cuando todavía nuestra fe es mucho de escaparate , de pintura de exterior, de fachada, es bueno preguntarse a qué nos conduce vivir así, qué buscamos, de quién y de qué estamos siendo reflejo o prolongación ¿De Dios? ¿De nuestra alargada sombra, agigantada por un ego inflado, ávido de protagonismo, de ambiciones sin cuento?
Cuántas situaciones se ssiguen dando en nuestra vida donde Dios aparece como un marginado, como un excluido, aunque se nos llene la boca de su Nombre...
Pensarnos a nosotr@s mism@s sin referencia a Dios ¿Es posible? Lo es. ¿Qué sentido y qué significado puede tener nuestra vida sin Él? El que queramos darle. ¿Qué sería de mí sin referencia alguna a ese Tú personal de Dios? NADA, unque yo misma no me lo crea del todo.
De esta situación ambigua es de la que Jesús dice que ha venido a salvarnos. De esta y de otras; ¡de tantas...!
El no ha venido a juzgar. No es Juez. No le va eso. Nos juzgan su Palabra que pone al descubierto nuestra más que evidente mediocridad, nuestra mentira existencial. Nos juzgan l@s demás cuando rebosamos insolidaridad, autosuficiencia, despreocupación, indiferencia... ¿Quién da más?

UNA DE SUSPENSE


Lectura de la Buena Noticia según san Juan 10, 22-30


Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban:- «¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente.»Jesús les respondió:- «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mi. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»


COMENTARIO:


Ayer decíamos que a lo largo esta semana, la liturgia va a favorecer nuestra oración a través de la imagen de Jesús como buen Pastor, siempre en referencia a lo que hace por sus ovejas, de ahí la importancia de verbos como: buscar, curar, guiar, reunir, conocer, llamar,traer...
Hoy vemos a Jesús que "se pasea" por el pórtico del templo. (Significativo el detalle que menciona Juan: "era invierno") Jesús aparece rodeado, que no acorralado, por los judíos. Él está y es el centro; el Templo queda a un lado. La revelación, la Presencia de Dios, la Palabra, el culto, reside plenamente en Jesús: "Aquí hay uno que es más que el Templo".
Este pasaje, salvando las distancias, remite al capítulo segundo de Lucas donde, a los doce años, Jesús se queda en el templo y Lucas dice textualmente: "Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles" (Lc 2,46
En este caso, son los judíos los que preguntan a Jesús. Es esa misma pregunta la que podemos hacer hoy nosotr@s : ¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspense?"
Cuando leía el pasaje de la Escritura me preguntaba a mí misma: ¿Qué puede significar, en este sentido, estar en suspense?. Recordé como, cuando nos ponemos a ver una película, eso, de suspense, nos vamos sintiendo como cogid@s por la tensión, por la expectación, por la incertidumbre... Queremos llegar al final para ver en qué termina todo. Ese deseo mantendio de conocer, de aclarar, es el que aviva tensión interior, el que capta nuestra atención, el que nos inquieta, depierta el deseo... Es como cuando las personas se enganchan a una telenovela y, al final de un capítulo, sólo abrigan el deseo y la esperanza de que el del día siguiente, las deje en una situación de mayor claridad.
En este sentido, la Palabra nos ayuda a confrontar nuestra experiencia y a cuestionarnos por el modo y la manera de cómo vivir y expresar la fe en Jesús, nuestra adhesión a Él.
Hay otro matiz en la manera cómo interpretar ese "supense" del que hablan los judíos. Estar en suspense equivale a estar como sin apoyos, "en el aire", suspendid@s, valga la redundancia, a la manera de un globo, de una nave espacial, de la porpia tierra en la inmensidad del cosmos. Este estado/situación sería lo contrario de estar arraigad@s, apoyad@s, segur@s, cimentad@s, con los pies en el suelo.
¿Cómo es mi fe? ¿De qué manera Jesús me deja en suspense? ¿Es el suspense que genera expectación, tensión interior, deseo de llegar hasta el final en su conocimiento, o es por ese estar suspendid@s que sería algo así como estar en el aire, sintiendo y viviendo la fe de un modo desencarnado, embelesado, sin un fundamento en el que sentirse segur@s?