domingo, 7 de junio de 2009

UNA INMERSIÓN EN EL AGUA TURBIA DE LA "DEMOCRACIA"


Pepe Moreno, ha enviado esta reflexión, sin duda, bien fundamentada, por si Pedro Zerolo, se digna "sumergirse" (bautizarse) en las páginas sencillas de este blog.

Ahí va.



Soy José Moreno Guerra. DNI 28232579X. C/ Corredera, 6 (06900) Llerena (Badajoz). Tel 924.870.139

Por si estima conveniente su publicación, a continuación se expone el texto:

Cayetana Guillen y el bautizo civil.

Ausente, por mi parte, de toda sorpresa pues conozco el "percal", tal como suele decirse, escucho, en la entrevista que se le hace a Cayetana Guillen y a Pedro Zerolo, que el bautizo del hijo de ella ha sido un bautizo civil y democrático.

Soy católico practicante y en mi parroquia de Llerena (Badajoz) doy, conjuntamente con mi esposa, cursillos prebautismales. No tengo nada que objetar que cada padre celebre las fiestas que crea conveniente en honor a su hijo. Me parece correcto, en función de las creencias de cada uno, que se organice un acto de bienvenida al mundo, en sustitución del bautizo. Pero de ahí a que se utilice el Sacramento del Bautismo, como algo a ser sustituido y profanado desde la semántica, me parece, cuando menos poco democrático. La falta de respeto hacia las creencias ajenas es de nula calidad democrática y eso parece desprenderse de este acto que a tan bombo platillo hacen estos personajes.

Al cabo de mis años, desde el lugar ideológico que vienen estas acciones ya casi nade me sorprende. Pero creo que estamos obligados los católicos, no a atacar, pero si a defendernos. Tengo dos hijas que en su día recibieron el Sacramento del Bautismo, y jamás me creí que eso no fuera democrático. Ahora resulta que el acto del "bautismo civil" es democrático, parece que con oposición frontal al religioso, el cual al carecer de ese apellido se supone que no lo es. Vaya mi aplauso para los que al no creer no indignifican el bautismo religioso, celebrando con el boato de la fiesta el bautismo tradicional. Es mejor esa fiesta civil que ofender con celebraciones que no se creen. Pero vaya mí mas rotunda repulsa a nombrar ese acto civil con la palabra democrático, dando la apariencia semántica, a los no avisados, que el religioso no lo es. Los maestros de cierta izquierda manejan el lenguaje a su gusto, sin pudor de las ofensas y de los engaños en los que incurren.

J. Moreno Guerra.